En un motor diésel marino, muchos problemas de funcionamiento empiezan antes de llegar a la bomba de inyección: agua en el tanque, suciedad, filtros saturados, una manguera deteriorada o una pequeña entrada de aire pueden acabar parando el motor cuando menos conviene.
Por eso, en este artículo vamos a ver cómo revisar el sistema de combustible de un barco antes de una salida larga. Si tienes por delante una travesía de varias horas o varios días, conviene comprobar todo el circuito, desde el depósito hasta el motor. No basta con verificar que arranca bien en el amarre.
En una salida corta, una pérdida de potencia o un filtro obstruido ya es un problema. En una travesía de varias horas o varios días, especialmente con mala mar o lejos de un puerto cercano, puede convertirse en una situación bastante más seria.
En esta guía vamos a ver cómo revisar el sistema de combustible antes de una salida larga, qué señales deberían preocuparte y qué repuestos conviene llevar a bordo para poder resolver los fallos más habituales sin improvisar en mitad de la navegación.
Revisa el tanque de gasoil antes de empezar por los filtros
Antes de cambiar filtros o buscar problemas cerca del motor, conviene empezar por el origen del circuito: el depósito de combustible. Si en el fondo hay agua, sedimentos o contaminación, montar filtros nuevos solucionará poco; en cuanto el barco empiece a moverse, parte de esa suciedad puede acabar llegando de nuevo al sistema de alimentación.
El agua puede entrar o acumularse en un tanque por diferentes motivos, entre ellos la condensación, una entrada por el respiradero o incluso combustible contaminado durante un repostaje. Además, los combustibles que contienen componentes de origen biológico pueden presentar un comportamiento frente al agua diferente al del gasóleo convencional.
El problema aparece cuando el agua permanece en el fondo del depósito. En la interfaz entre agua y combustible pueden desarrollarse microorganismos —como bacterias, levaduras y hongos— capaces de generar residuos y lodos que terminan saturando los filtros.
En navegación tranquila quizá no notes nada. Pero después de horas de movimiento o con mar formada, los sedimentos acumulados en el fondo pueden ponerse en suspensión y llegar al prefiltro. Es precisamente una de las situaciones que interesa prevenir antes de una travesía larga.
Qué comprobar en el depósito
Si tu tanque dispone de registro de inspección y puede abrirse siguiendo el procedimiento de la instalación, aprovecha para observar el interior. Busca agua acumulada, sedimentos, corrosión cuando se trate de depósitos metálicos y restos oscuros o viscosos en el fondo.
Si el sistema dispone de un punto previsto para tomar muestras o drenar el fondo, una muestra en un recipiente transparente puede aportar bastante información. Déjala reposar unos minutos: agua libre, partículas o una cantidad importante de sedimentos son motivos para investigar antes de zarpar.
El aspecto u olor del combustible pueden servir como señales de alerta, pero no permiten diagnosticar por sí solos una contaminación microbiológica. Si existen indicios claros de contaminación, conviene determinar su alcance y valorar la limpieza del depósito y el tratamiento del combustible antes de limitarse a cambiar filtros.
Por último, comprueba cuánto combustible tienes realmente. Si el indicador de nivel lleva tiempo dando lecturas poco fiables, no utilices únicamente esa cifra para calcular la autonomía. Emplea el método de comprobación previsto para tu depósito y calcula el combustible necesario dejando un margen de reserva razonable para la travesía.
Cómo revisar el filtro separador de agua y combustible
Después del tanque, el siguiente punto que merece atención es el prefiltro o separador de agua y combustible instalado antes del filtro del propio motor.
Muchos navegantes lo llaman directamente “Racor” por la popularidad de esta marca, pero Racor es un fabricante; existen otros sistemas y no todos tienen exactamente el mismo diseño ni funcionan de la misma manera.
Su función es especialmente importante en un motor diésel marino: retener contaminantes antes de que lleguen al sistema de inyección y, cuando el equipo está diseñado para ello, separar el agua presente en el combustible. Parker explica el funcionamiento y las características de sus separadores de agua y combustible Racor para uso marino.
Antes de una travesía larga no basta con comprobar que el filtro está instalado. Hay que saber en qué estado se encuentra.
Comprueba si hay agua o sedimentos
Si tu separador dispone de una cazoleta que permite inspeccionar el combustible, obsérvala con buena iluminación. Busca agua acumulada, partículas, sedimentos o residuos oscuros.
El agua libre suele separarse del gasoil y acumularse en la parte inferior, pero no te fíes únicamente del color. Si tienes dudas, utiliza el procedimiento de drenaje indicado para tu modelo y recoge una pequeña cantidad en un recipiente transparente adecuado para comprobar qué está saliendo.
Si aparece agua, no te limites a vaciarla y olvidarte del problema. Una pequeña cantidad puntual y una acumulación que reaparece constantemente son situaciones diferentes. Si después de drenar vuelve a aparecer agua, toca investigar el depósito, el respiradero, el repostaje o cualquier posible vía de entrada.
No esperes a que el filtro provoque síntomas
Un elemento filtrante cargado de suciedad puede restringir progresivamente el paso de combustible. El motor puede funcionar aparentemente bien a pocas revoluciones y empezar a perder potencia cuando aumenta la demanda de gasoil.
Si no sabes cuándo se sustituyó el elemento, está próximo al intervalo indicado por el fabricante o encuentras una cantidad importante de contaminación en el separador, cambiarlo antes de una travesía larga es una precaución razonable.
No utilices únicamente el color del elemento para decidir. El aspecto de un filtro nuevo varía según el fabricante y un cambio de tonalidad no permite determinar por sí solo cuánto caudal puede seguir proporcionando.
Revisa bien juntas y cierres después de cambiarlo
Después de sustituir un filtro, una junta mal colocada puede provocar justo el problema que intentabas evitar: una entrada de aire o una fuga de combustible.
Utiliza las juntas correspondientes al elemento instalado, comprueba que las superficies de asiento estén limpias y sigue las instrucciones del fabricante respecto a lubricación y apriete. No todas las juntas ni todos los filtros se montan exactamente igual.
Una vez terminado el trabajo, purga o ceba el circuito siguiendo el procedimiento previsto para tu motor y arráncalo en puerto para comprobar que no existen fugas.
Después déjalo funcionar y vuelve a inspeccionar el conjunto. Pasar un papel absorbente limpio alrededor de conexiones y zonas poco visibles puede ayudarte a detectar pequeñas pérdidas que a simple vista pasan desapercibidas.
Antes de una salida larga, cambiar un filtro es sencillo. Lo que interesa es asegurarse de que el circuito queda correctamente cerrado y alimentado después de haberlo cambiado.
Revisa mangueras, conexiones y abrazaderas del circuito de combustible
Entre el depósito y el motor hay varios metros de tuberías, mangueras y conexiones que también forman parte del sistema de combustible. Una pequeña entrada de aire en la línea de aspiración puede provocar problemas de alimentación sin que necesariamente encuentres una mancha de gasoil en la sentina.
Antes de una travesía larga, sigue el recorrido del combustible desde el tanque hasta el motor y revisa visualmente toda la instalación que sea accesible.
Busca roces, grietas y mangueras deterioradas
Presta especial atención a los puntos donde una manguera atraviesa un mamparo, pasa cerca del motor o permanece en contacto con una superficie que pueda dañarla con las vibraciones.
Busca grietas, endurecimiento, abultamientos, rozaduras, dobleces demasiado cerrados y zonas húmedas alrededor de las conexiones. Si una manguera presenta daños, la solución adecuada no es ocultar el desgaste con cinta o un parche improvisado: conviene sustituirla por una manguera compatible y homologada para ese uso.
También merece la pena comprobar que las líneas están correctamente sujetas. Una manguera que puede moverse continuamente con las vibraciones terminará castigando tanto el propio tubo como sus conexiones.
Comprueba conexiones y abrazaderas sin apretarlas a ciegas
Revisa las abrazaderas y racores buscando corrosión, deformaciones, holguras o señales de fuga. Si una abrazadera está muy oxidada, deformada o ya no aprieta correctamente, sustitúyela por otra adecuada para la instalación.
Evita la tentación de recorrer el circuito dando un cuarto de vuelta a todas las abrazaderas “por si acaso”. Apretar demasiado también puede dañar una manguera, deformar una conexión o estropear la propia abrazadera.
Y no asumiría que todas las uniones deben llevar obligatoriamente dos abrazaderas. El tipo de conexión y su montaje dependen del diseño de la instalación y de los requisitos aplicables. Lo importante es que cada unión utilice el sistema de fijación adecuado y se encuentre en buen estado.
Presta especial atención al lado de aspiración
Hay un detalle que puede complicar bastante el diagnóstico: una fuga en una línea que trabaja en aspiración puede introducir aire sin dejar escapar una cantidad evidente de combustible.
El resultado puede ser un motor que arranca y funciona correctamente durante un tiempo, pero después pierde potencia, se para o necesita ser purgado de nuevo.
Si después de cebar correctamente el circuito vuelve a aparecer aire, no des por hecho que el problema está en el filtro. Revisa también juntas, racores, conexiones, mangueras y el resto del recorrido desde el depósito.
Antes de dar por terminada la inspección, arranca el motor y comprueba nuevamente las conexiones accesibles. Una instalación seca, bien sujeta y sin signos de entrada de aire es tan importante como llevar filtros nuevos a bordo.
Filtro secundario de combustible: qué comprobar antes de una travesía
Después del prefiltro, el combustible continúa hacia el sistema de alimentación del motor y pasa por el filtro secundario o filtro fino antes de llegar al sistema de inyección. Su ubicación y el recorrido exacto del combustible cambian según el motor, así que merece la pena conocer la instalación concreta de tu barco.
Este filtro constituye la última barrera frente a partículas que podrían alcanzar componentes del sistema de inyección, donde las tolerancias de trabajo pueden ser muy pequeñas.
No improvises con el grado de filtración
Uno de los errores habituales al comprar repuestos es elegir el filtro únicamente por sus dimensiones o asumir que el secundario debe tener un determinado número de micras.
No existe una regla universal de “2 micras para el filtro secundario” aplicable a todos los motores. El grado de filtración, referencia del elemento y características necesarias dependen del fabricante y del sistema de combustible instalado.
Antes de una travesía, comprueba la referencia que corresponde a tu motor y lleva el recambio adecuado. Si no sabes cuándo se sustituyó por última vez o ya le corresponde por horas o calendario, es mejor cambiarlo en puerto que descubrir una restricción de combustible durante la navegación.
Y después de sustituirlo, no des el trabajo por terminado al arrancar el motor. Déjalo funcionar, comprueba que el circuito ha quedado correctamente cebado y vuelve a inspeccionar el filtro y sus conexiones.
Busca fugas, pero no manipules el sistema de inyección sin necesidad
Con el motor parado puedes revisar visualmente el entorno del filtro, bomba de alimentación y conexiones accesibles buscando humedad, restos de combustible o suciedad adherida a zonas que deberían estar secas.
Después del arranque, vuelve a comprobar los puntos en los que hayas trabajado. Un papel absorbente limpio puede ayudar a detectar pequeñas pérdidas alrededor de conexiones de baja presión que sean seguras y accesibles, sin acercar las manos a correas, poleas u otras partes móviles.
Hay, sin embargo, una precaución importante en motores modernos: no aflojes ni manipules tuberías o racores del sistema de inyección de alta presión para buscar fugas o intentar purgarlo.
En sistemas common rail, el combustible puede trabajar a presiones extremadamente elevadas. Una fuga de alta presión puede ser difícil de ver y resultar peligrosa. Si sospechas de una pérdida en esa parte del sistema, para el motor y sigue el procedimiento indicado por el fabricante o deja la comprobación a un profesional.
Una fuga pequeña también merece atención
Una conexión ligeramente húmeda no debería normalizarse porque el motor siga funcionando correctamente. Hay que localizar el origen y solucionarlo antes de una travesía larga.
Pero tampoco asumiría que cualquier gota provocará necesariamente que el circuito coja aire cuando pares el motor. El comportamiento depende de dónde esté la fuga y de si ese tramo trabaja en presión o en aspiración.
Lo importante antes de zarpar es que el sistema esté seco, correctamente cebado y sin pérdidas conocidas.
Además, anota la referencia del filtro secundario y lleva al menos un recambio compatible a bordo. Cuando necesites cambiarlo lejos de puerto, agradecerás no tener que averiguar en ese momento qué filtro utiliza exactamente tu motor.
Si quieres revisar el mantenimiento del motor más allá del sistema de combustible, en Nautes puedes ampliar información sobre el mantenimiento anual de un barco y las partidas que conviene prever.
Cómo purgar el circuito de combustible de un motor diésel
Saber cambiar un filtro sirve de poco si después no consigues cebar correctamente el circuito y eliminar el aire que ha entrado durante la operación.
El aire puede aparecer después de sustituir un filtro, realizar trabajos en una línea de combustible o vaciar accidentalmente el depósito. Dependiendo del motor y de la cantidad de aire presente, puede provocar desde dificultades de arranque hasta una parada o funcionamiento irregular.
Pero aquí hay una precaución importante: no existe un procedimiento de purgado universal para todos los motores diésel marinos.
En algunos motores mecánicos encontrarás una bomba manual de cebado y uno o varios puntos de purga. En otros, el procedimiento puede ser diferente y determinados motores modernos incorporan sistemas eléctricos de alimentación o inyección common rail.
Por eso, antes de una salida larga, localiza en el manual de tu motor el procedimiento exacto de cebado y purgado y asegúrate de identificar físicamente los componentes que tendrás que utilizar. Como ejemplo, Yanmar especifica procedimientos concretos de cebado y eliminación de aire en sus manuales de operación de motores marinos.
Aprende a hacerlo antes de necesitarlo
No esperes a tener el motor parado en mitad de una travesía para descubrir dónde está la bomba de cebado o qué tornillo debes tocar.
Cuando realices el próximo cambio de filtro en puerto, aprovecha para familiarizarte con el procedimiento indicado por el fabricante. Comprueba dónde se cierra el combustible, cómo se sustituye el elemento, cómo se vuelve a cebar el circuito y qué comprobaciones debes realizar antes de arrancar.
Después del trabajo, arranca el motor y déjalo funcionar el tiempo suficiente para comprobar que mantiene un régimen estable y que no aparecen fugas alrededor de los componentes que has manipulado.
Mucho cuidado con los sistemas common rail
En un motor diésel antiguo puede existir un procedimiento de purgado que incluya determinados tornillos previstos para ello. Eso no significa que debas aflojar cualquier racor hasta que salga gasoil.
En motores common rail y otros sistemas de inyección de alta presión, no aflojes tuberías de los inyectores ni conexiones del circuito de alta presión para intentar eliminar aire. Además de no ser el procedimiento adecuado para muchos motores modernos, el combustible a alta presión puede provocar lesiones graves.
Utiliza exclusivamente los puntos y procedimientos especificados por el fabricante.
Lleva el procedimiento a bordo
Hay un consejo muy sencillo que puede ahorrarte bastante tiempo: guarda el manual del motor a bordo y ten localizado el apartado de cebado y purgado.
Si utilizas una copia digital, procura que esté disponible sin conexión. También puedes guardar una copia impresa de las páginas correspondientes junto a los repuestos del motor.
En puerto, cambiar un filtro y consultar tranquilamente el manual es una tarea de mantenimiento. Con mala mar, poca luz y un motor que acaba de pararse, la misma operación se vuelve bastante más complicada.
Por eso, antes de una travesía larga, tan importante como llevar filtros de repuesto es haber practicado cómo cambiarlos y volver a poner el motor en servicio con seguridad.
Qué repuestos del sistema de combustible llevar en una travesía larga
Revisar el circuito antes de salir reduce mucho las posibilidades de tener un problema, pero en una travesía larga también hay que pensar en qué averías puedes resolver a bordo con los medios que llevas.
No necesitas convertir la sentina en un almacén de recambios. Lo importante es llevar piezas compatibles con tu instalación y las herramientas necesarias para sustituirlas.
Filtros de combustible
Lleva al menos un recambio del prefiltro y otro del filtro secundario, ambos con la referencia correcta para tu instalación.
Si vas a realizar una travesía larga, conoces antecedentes de suciedad en el depósito o existe riesgo de que los sedimentos acumulados se pongan en suspensión con mala mar, tiene sentido aumentar el número de filtros de repuesto.
No establecería un “mínimo de tres” válido para todos los barcos. La cantidad razonable depende de la duración de la navegación, disponibilidad de repuestos en ruta y estado previo del sistema.
Y recuerda algo importante: si un filtro recién sustituido vuelve a saturarse rápidamente, el problema probablemente no sea el filtro, sino lo que está llegando desde el depósito.
Juntas y elementos específicos de los filtros
Si tus filtros utilizan juntas tóricas, retenes u otros elementos sustituibles, lleva recambios compatibles.
Una junta dañada, reutilizada cuando no corresponde o perdida durante un cambio puede dejarte con todos los filtros necesarios a bordo pero sin posibilidad de cerrar correctamente el conjunto.
Lo más práctico es guardar filtro y juntas correspondientes juntos, de manera que no tengas que buscarlos por diferentes cajas cuando los necesites.
Manguera y elementos de conexión
Para travesías en las que tenga sentido poder realizar una reparación de emergencia, puede ser útil llevar un tramo de manguera específicamente apta para combustible y compatible con la instalación, además de abrazaderas o elementos de conexión de las medidas utilizadas en el barco.
No compraría una manguera únicamente porque indique una norma concreta sin comprobar antes qué especificación requiere la instalación. El tipo de combustible, ubicación de la línea y características del sistema determinan qué material es adecuado.
También necesitas las herramientas apropiadas. Llevar una abrazadera de repuesto sirve de poco si no puedes desmontar la que ha fallado.
Combustible de reserva
Si por autonomía necesitas transportar combustible adicional, hazlo únicamente en recipientes adecuados para combustible, correctamente cerrados, sujetos y almacenados en un lugar seguro.
Ese combustible debe formar parte del cálculo de autonomía y reserva de la travesía, no convertirse en una instalación improvisada dentro de la cámara del motor.
Evitaría utilizar una garrafa portátil para alimentar directamente las líneas de aspiración y retorno salvo que el barco disponga de un sistema específicamente diseñado para ello. Improvisar el circuito en navegación puede introducir nuevos problemas de fugas, entrada de aire, derrames y seguridad precisamente cuando intentas resolver una avería.
¿Merece la pena llevar biocida?
Un tratamiento para controlar la contaminación microbiológica puede formar parte del mantenimiento del combustible cuando sea apropiado para la instalación, pero no debe utilizarse “a ojo” ni echarse automáticamente cada vez que sospechas de un repostaje.
Si utilizas un producto de este tipo, respeta la dosis, compatibilidad y procedimiento indicados por su fabricante.
Y, sobre todo, recuerda que añadir un tratamiento no elimina físicamente el agua ni los lodos que ya se encuentran acumulados en el fondo del depósito. Si existe una contaminación importante, habrá que solucionar el origen y limpiar el sistema cuando corresponda.
Prepara un pequeño kit para cambiar filtros
Además de los recambios, yo dejaría preparada una caja específica para intervenir en el circuito de combustible. Puede incluir:
- Filtros y juntas compatibles.
- Guantes resistentes al combustible.
- Papel o material absorbente.
- Recipiente adecuado para recoger combustible durante un drenaje o cambio.
- Herramientas necesarias para tus filtros y conexiones.
- Linterna o frontal.
- Bolsas o recipientes para guardar los filtros y materiales contaminados hasta poder gestionarlos correctamente en tierra.
- Copia del procedimiento de cambio de filtros y cebado de tu motor.
Hay una ventaja importante en preparar este kit antes de salir: todo lo necesario está en el mismo sitio. Si tienes que cambiar un filtro de noche y con el barco moviéndose, no querrás empezar a buscar una junta, una llave o una linterna por diferentes cofres.
Los mejores repuestos no son necesariamente los que más espacio ocupan. Son aquellos que corresponden exactamente a tu instalación y que sabes sustituir con seguridad cuando los necesitas.
Checklist del sistema de combustible antes de zarpar
Después de revisar el circuito con calma, merece la pena hacer una última comprobación antes de soltar amarras. No sustituye el mantenimiento previo, pero ayuda a detectar olvidos y pequeños problemas antes de que aparezcan navegando.
Depósito y autonomía
- Nivel de combustible comprobado: no dependas únicamente del indicador si sabes que sus lecturas no son fiables.
- Autonomía calculada: comprueba que llevas combustible suficiente para la ruta prevista, dejando un margen razonable para cambios de rumbo, mala mar o más horas de motor de las esperadas.
- Depósito revisado: si has detectado anteriormente agua, sedimentos o contaminación, asegúrate de haber solucionado el problema antes de iniciar una travesía larga.
- Respiradero del tanque: comprueba que no presenta una obstrucción evidente y que la instalación se encuentra en buen estado.
Filtros y separador de agua
- Prefiltro/separador inspeccionado: sin acumulaciones anormales de agua o sedimentos.
- Filtro secundario al día: sustituido según el mantenimiento previsto para tu motor.
- Sin fugas después del mantenimiento: si has cambiado un filtro recientemente, comprueba nuevamente juntas, cierres y conexiones después de arrancar el motor.
- Recambios correctos a bordo: lleva filtros de la referencia y especificación correspondientes a tu instalación.
Mangueras y conexiones
- Líneas de combustible revisadas: sin grietas, endurecimiento, rozaduras ni dobleces preocupantes.
- Conexiones secas: sin restos de combustible alrededor de racores, filtros o bomba de alimentación.
- Mangueras correctamente sujetas: especialmente donde atraviesan mamparos o pasan cerca de zonas sometidas a vibraciones.
- Abrazaderas y fijaciones en buen estado: sin corrosión importante, deformaciones o holguras.
Cámara del motor y sentina
- Sin olor intenso a combustible: si huele claramente a gasoil, localiza el origen antes de arrancar o zarpar.
- Sentina comprobada: sin combustible ni líquidos cuya procedencia desconozcas.
- Inspección con el motor en marcha: comprueba desde una posición segura que no aparecen fugas en los puntos accesibles, manteniéndote alejado de correas, poleas y otras partes móviles.
Repuestos y procedimiento de emergencia
- Prefiltro y filtro secundario de repuesto: compatibles con tu instalación.
- Juntas y elementos necesarios: preparados junto con los filtros.
- Herramientas y material absorbente: localizados y accesibles.
- Procedimiento de cebado conocido: sabes cómo volver a poner en servicio el circuito después de cambiar un filtro.
- Manual del motor disponible a bordo: en papel o descargado para poder consultarlo sin conexión.
Última comprobación antes de arrancar
Si has cerrado la válvula de combustible para realizar algún trabajo, comprueba que ha quedado en la posición correcta antes de poner el motor en marcha. Parece un detalle menor, pero después de una revisión es fácil dejar una llave cerrada y buscar una avería donde no existe.
Una vez arrancado, deja funcionar el motor y observa su comportamiento antes de salir del amarre. Si acabas de intervenir en el circuito, revisa nuevamente los puntos manipulados.
El objetivo de esta comprobación final no es garantizar que nunca tendrás una avería. Es algo más realista: salir sabiendo que el combustible llega correctamente al motor, que no hay fugas conocidas y que llevas a bordo los medios necesarios para resolver un cambio de filtro si termina haciendo falta durante la travesía.
Una buena revisión del combustible empieza antes de zarpar
Los problemas de combustible rara vez avisan en el momento más conveniente. Un filtro que empieza a saturarse, agua acumulada en el depósito o una pequeña entrada de aire pueden pasar desapercibidos en el amarre y hacerse evidentes cuando el motor lleva horas funcionando o el movimiento del barco remueve los sedimentos del tanque.
Por eso, revisar el sistema de combustible antes de una salida larga no consiste únicamente en cambiar filtros. Hay que comprobar el depósito, buscar agua y contaminación, revisar mangueras y conexiones, verificar el estado de los filtros y asegurarse de que sabes cebar de nuevo el circuito si tienes que intervenir durante la navegación.
Igual de importante es llevar los recambios correctos y haber practicado su sustitución en puerto. Cambiar un filtro con buena luz y el barco amarrado es sencillo; hacerlo de noche y con mar formada es otra historia.
No puedes eliminar por completo el riesgo de una avería, pero sí puedes evitar muchos de los problemas de alimentación que tienen su origen en mantenimiento pendiente, contaminación o una revisión incompleta antes de salir.
Y esa es la idea que merece la pena llevarse de esta guía: los problemas que puedes detectar y resolver en puerto no deberían acompañarte a una travesía larga.
Preguntas frecuentes sobre el sistema de combustible de un barco
¿Cada cuánto hay que cambiar el filtro de gasoil de un barco?
No existe un intervalo válido para todos los motores. El cambio depende del fabricante, las horas de funcionamiento, el tipo de filtro y las condiciones del combustible.
Lo correcto es respetar el intervalo indicado en el manual del motor y del sistema de filtración. Antes de una travesía larga, si no sabes cuándo se sustituyó por última vez o está próximo a su mantenimiento, merece la pena cambiarlo en puerto y comprobar después que no existen fugas ni entradas de aire.
¿Cómo saber si hay agua en el gasoil del barco?
Si el sistema dispone de un separador de agua con una zona de inspección visible, puedes comprobar si existe líquido acumulado en la parte inferior. También puede tomarse una muestra desde un punto de drenaje previsto por la instalación y dejarla reposar en un recipiente transparente adecuado.
Si encuentras agua repetidamente después de drenarla, no te limites a vaciar el separador. Conviene buscar el origen: depósito, respiradero, entrada de agua o combustible contaminado durante un repostaje.
¿Qué síntomas produce un filtro de combustible obstruido?
Un filtro muy cargado puede restringir el caudal de combustible. El motor puede funcionar correctamente a bajas revoluciones y empezar a perder potencia, funcionar de manera irregular o detenerse cuando aumenta la demanda de combustible.
Si sustituyes el filtro y vuelve a saturarse rápidamente, investiga el estado del depósito. Cambiar filtros continuamente no solucionará una acumulación importante de agua, sedimentos o contaminación en el tanque.
¿Por qué entra aire en el circuito de gasoil?
El aire puede entrar por diferentes puntos: juntas mal asentadas, conexiones, filtros mal cerrados, mangueras deterioradas o pequeñas fugas en el lado de aspiración.
Estas últimas pueden ser especialmente difíciles de localizar porque el circuito puede aspirar aire sin dejar una fuga evidente de gasoil. Si después de cebar correctamente el sistema vuelve a aparecer aire, hay que revisar el recorrido desde el depósito hasta el motor.
¿Cuántos filtros de combustible debería llevar de repuesto?
Para una salida larga conviene llevar, como mínimo práctico, recambios compatibles del prefiltro/separador y del filtro secundario del motor. La cantidad adicional dependerá de la duración de la travesía, el estado del depósito y la facilidad para conseguir repuestos durante la ruta.
Más importante que acumular filtros es comprobar antes de salir que las referencias son correctas y que sabes sustituirlos y cebar nuevamente el circuito.
¿Puedo utilizar cualquier filtro de combustible si tiene las mismas micras?
No. El grado de filtración es solo una de las características del filtro. También deben ser correctos la referencia, dimensiones, capacidad, conexiones y demás especificaciones exigidas por el fabricante.
En el sistema de combustible, utiliza filtros compatibles con el motor y la instalación concreta del barco, en lugar de elegirlos únicamente por el número de micras.
¿Hay que purgar siempre el circuito después de cambiar un filtro?
Depende del diseño del sistema. En muchos motores será necesario cebar o purgar el circuito después de abrirlo, mientras que otros incorporan procedimientos diferentes.
Consulta el manual de tu motor y sigue exactamente el método indicado. En motores common rail no deben aflojarse las tuberías de inyección de alta presión como método improvisado para eliminar aire.
¿El biocida elimina el agua y el lodo del depósito?
No. Un tratamiento biocida puede utilizarse para controlar determinados problemas microbiológicos cuando sea apropiado, pero no elimina físicamente el agua, los sedimentos ni el lodo acumulado en el tanque.
Si existe una contaminación importante, hay que localizar su origen y valorar la limpieza del depósito y del combustible. Además, cualquier tratamiento debe utilizarse siguiendo la dosificación e instrucciones de su fabricante.
Si estás preparando el barco para una temporada exigente o quieres calcular cuánto mantenimiento puede acumularse a lo largo del año, también puedes consultar en Nautes qué mantenimiento oculto puede aparecer en un barco de segunda mano.