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Nautes News

Autor: Francisco

  • Barlovento completa un triplete histórico

    Barlovento completa un triplete histórico

    Barlovento completa un triplete invicto con nueve victorias en nueve pruebas

    El barco andaluz cierra agosto con tres títulos en Palma, Pollença y Mahón, sin ceder una sola prueba en la categoría Espíritu de Tradición.

    El Barlovento ha cerrado agosto de 2026 con un registro perfecto: tres regatas, tres títulos y nueve victorias en las nueve pruebas disputadas. Integrado en el equipo de regatas Estrella del Viento, el barco andaluz ganó consecutivamente en Palma, Pollença y Mahón, siempre en la categoría Espíritu de Tradición.

    La serie comenzó en la XXXI Illes Balears Clàssics, continuó en el Trofeo Cormorán y culminó en la XXII Copa del Rey de Barcos de Época. Según la Federación Andaluza de Vela, Estrella del Viento es el primer equipo español que logra imponerse en las tres citas durante una misma temporada.

    Barlovento firma un pleno: tres regatas y nueve victorias

    Regata Lugar Resultado
    XXXI Illes Balears Clàssics Palma de Mallorca 3 de 3
    Trofeo Cormorán Pollença 2 de 2
    XXII Copa del Rey de Barcos de Época Mahón 4 de 4
    Total Baleares 9 de 9

    Con número de vela ESP-501 y encuadrado en Estrella del Viento, el Barlovento no solo ganó las tres clasificaciones generales: terminó primero en cada una de las nueve pruebas puntuables. No necesitó compensar ningún mal resultado; su serie fue un pleno de primeros puestos en su categoría.

    Palma abre el triplete

    El recorrido comenzó en la XXXI Illes Balears Clàssics, disputada del 11 al 15 de agosto en la bahía de Palma. La cita reunió a 39 embarcaciones clásicas y de época bajo la organización del Club de Mar-Mallorca.

    El Barlovento-Senda Azul compitió en Espíritu de Tradición con Ricardo Zabell a la caña. Ganó las tres mangas puntuables y cerró la clasificación con el mínimo posible: tres puntos. El equipo salió de Palma con tres salidas y tres primeros puestos.

    Pollença confirma el dominio

    El Trofeo Cormorán se celebró los días 21 y 22 de agosto en la bahía de Pollença y reunió a 44 embarcaciones de distintas clases. En Espíritu de Tradición el resultado fue idéntico: dos mangas y dos victorias.

    La escala de Pollença enlaza habitualmente la regata de Palma con la Copa del Rey de Barcos de Época de Mahón. En 2026, Barlovento, Argyll y Clarionet siguieron ese recorrido después de ganar sus categorías en Palma. Para el Barlovento, Pollença confirmó que el rendimiento inicial no había sido circunstancial: cinco triunfos consecutivos en cinco pruebas antes de la última cita.

    Mahón completa el 4 de 4

    La XXII Copa del Rey Repsol de Barcos de Época se disputó en Mahón del 25 al 29 de agosto con 41 embarcaciones de 12 países. A pesar de unas condiciones meteorológicas cambiantes, la organización pudo completar las cuatro pruebas previstas.

    El barco navegó como Andalucía-Barlovento y, con Fernando Rita al timón, ganó las cuatro mangas de Espíritu de Tradición. En la clasificación final quedó por delante de Legolas y Flight of Durgan. Las cinco victorias que llevaba acumuladas pasaron así a ser un pleno definitivo de nueve primeros puestos consecutivos.

    La Copa del Rey coronó además a The Lady Anne en Big Boats, Chinook en Época Cangreja, Varuna en Época Bermudiana, Argos en Clásicos y Andalucía-Barlovento en Espíritu de Tradición.

    Las cifras del verano del Barlovento

    • 3 regatas
    • 3 títulos
    • 9 pruebas puntuables
    • 9 victorias
    • 0 resultados fuera del primer puesto

    El registro adquiere valor por producirse en tres campos de regata, con condiciones y flotas diferentes, y dentro de un calendario concentrado. Desde el inicio de la Illes Balears Clàssics el 11 de agosto hasta el cierre de la Copa del Rey el 29 de agosto transcurrieron solo 18 días.

    Un equipo andaluz con continuidad competitiva

    La Federación Andaluza de Vela sitúa al equipo Estrella del Viento como protagonista de la campaña. En Palma, Barlovento representó al Real Club Mediterráneo con Ricardo Zabell a la caña; en Mahón, Fernando Rita tomó el timón. El cambio de escenario y de patrón no alteró el rendimiento del barco.

    El triunfo de 2026 en Mahón tiene, además, un precedente inmediato: Barlovento-Senda Azul ya había ganado la Copa del Rey de Barcos de Época en 2025. Este año el reto fue mayor, al llegar a Menorca después de imponerse también en Palma y Pollença.

    Espíritu de Tradición y un pleno poco habitual

    Las tres victorias llegaron en Espíritu de Tradición, categoría que reúne embarcaciones con estética y filosofía vinculadas a los yates clásicos, aunque con planteamientos de diseño o construcción más modernos que los barcos históricos de las categorías de Época. En Mahón, Andalucía-Barlovento se midió, entre otros, con Legolas y Flight of Durgan.

    Ganar una clasificación general no exige normalmente imponerse en todas las mangas: la regularidad suele ser determinante. El Barlovento no necesitó ese margen. Su secuencia fue directa: 3 de 3 en Palma, 2 de 2 en Pollença y 4 de 4 en Mahón.

    Para seguir la actualidad de competiciones y puertos, consulta la sección de Actualidad náutica de Nautes.

    Fuente principal: Federación Andaluza de Vela — Barlovento, invicto en la vela clásica mediterránea.

  • Motril recupera la Regata Balduino y Fabiola: más de 90 Optimist vuelven al agua

    Motril recupera la Regata Balduino y Fabiola: más de 90 Optimist vuelven al agua

    La XXV Regata Balduino y Fabiola se celebra en Motril los días 2 y 3 de septiembre, recuperando una cita que no se disputaba desde 2009.

    Motril vuelve a poner en marcha una de las pruebas históricas de su vela base. La XXV Regata Balduino y Fabiola se celebrará los días 2 y 3 de septiembre de 2026, bajo la organización del Real Club Náutico de Motril, con una previsión de más de 90 embarcaciones de la clase Optimist.

    Según la Federación Andaluza de Vela, la regata regresa al calendario después de que su última edición se celebrara en 2009. Su vuelta devuelve a la Costa Tropical una cita ligada durante años a la formación de jóvenes regatistas.

    Una cita con historia para la vela de base

    La Regata Balduino y Fabiola está vinculada históricamente a la Casa Real Belga y forma parte de la memoria deportiva del club motrileño. Su recuperación vuelve a situar a Motril como punto de encuentro para escuelas de vela, familias y deportistas que inician su recorrido competitivo en Optimist.

    Más allá de la clasificación, una flota de esta dimensión concentra en el puerto y en el agua a equipos visitantes, técnicos y acompañantes. Para el Real Club Náutico de Motril, la prueba abre septiembre con actividad competitiva y da continuidad al calendario náutico local tras el verano.

    Dos jornadas de competición en aguas de Motril

    La competición se concentra en dos jornadas. Optimist es una de las clases esenciales de iniciación a la vela: cada regata pone a prueba la autonomía a bordo, la lectura del viento y la toma de decisiones de los regatistas, además del trabajo previo de clubes, técnicos y familias.

    La convocatoria también coincide con un inicio de septiembre de especial actividad para la vela ligera en Motril. La información oficial sobre el programa y cualquier actualización de la prueba debe consultarse en los canales de la Federación Andaluza de Vela y de la organización.

    Atención para las embarcaciones que naveguen por la zona

    Los propietarios que salgan a navegar por las proximidades del campo de regatas deben mantener una vigilancia reforzada, dejar espacio suficiente a la flota y atender las indicaciones de las embarcaciones de apoyo. Una preparación previa del barco ayuda a que la salida sea segura y sin imprevistos: consulta nuestro checklist antes de navegar antes de soltar amarras.

    El regreso de la Balduino y Fabiola confirma que la actividad náutica de Motril no termina con agosto. La vela de base toma ahora el relevo con una prueba que combina historia local, participación y futuro para la cantera andaluza.

    Fuente: Federación Andaluza de Vela — XXV Regata Balduino y Fabiola.

  • The Ocean Race Atlantic 2026: seis IMOCA cruzarán de Nueva York a Lorient

    The Ocean Race Atlantic 2026: seis IMOCA cruzarán de Nueva York a Lorient

    The Ocean Race Atlantic 2026 partirá de Nueva York el 1 de septiembre con seis IMOCA rumbo a Lorient, en la costa atlántica francesa. La primera edición de esta nueva regata enfrentará a una flota internacional en un sprint transatlántico con tripulación completa y algunos de los regatistas con mayor experiencia de la clase.

    Será la primera edición de The Ocean Race Atlantic y también la primera regata punto a punto organizada por The Ocean Race en sus 50 años de historia. La flota cruzará el Atlántico Norte desde Nueva York hasta Lorient, en Bretaña, con las llegadas previstas inicialmente entre el 8 y el 9 de septiembre.

    The Ocean Race Atlantic 2026, en datos

    Dato Información
    Fecha de salida 1 de septiembre de 2026
    Puerto de salida Nueva York, Estados Unidos
    Llegada Lorient, Francia
    Distancia Aproximadamente 3.200 millas náuticas / 6.000 km
    Clase IMOCA
    Equipos 6
    Tripulación 2 mujeres y 2 hombres por barco
    On Board Reporter 1 por equipo
    Llegadas estimadas 8-9 de septiembre de 2026

    La regata estrenará además un formato inédito para la clase IMOCA: cada equipo competirá con dos mujeres y dos hombres, a los que se sumará un On Board Reporter encargado de documentar la travesía desde dentro. El reglamento exige también que cada tripulación reúna al menos dos nacionalidades. El resultado es una prueba corta en comparación con una vuelta al mundo, pero muy intensa. En lugar de administrar esfuerzos durante varias etapas, los equipos afrontarán una única travesía en la que una decisión meteorológica, una avería o unas horas perdidas pueden tener un peso enorme en la clasificación.

    Ruta y calendario de The Ocean Race Atlantic 2026

    Salida de Nueva York el 1 de septiembre

    La salida está programada para el martes 1 de septiembre en Nueva York. Desde allí, los seis IMOCA pondrán rumbo a Lorient para iniciar una travesía del Atlántico Norte que debería resolverse en poco más de una semana. A partir de la señal de salida comenzará la parte decisiva de The Ocean Race Atlantic 2026.

    Los equipos dejarán atrás la costa estadounidense y tendrán que encontrar la combinación de rumbo y sistemas meteorológicos que les permita avanzar hacia Europa con la mayor velocidad posible. El camino más corto no será necesariamente el más rápido. Desde las primeras horas, las decisiones de navegación determinarán si los barcos permanecen agrupados o empiezan a abrir rutas diferentes a través del Atlántico Norte. El objetivo será único: llegar a Lorient antes que los otros cinco IMOCA.

    Nueva York y el Hudson, antesala de la regata

    La actividad comenzará varios días antes de que los seis barcos pongan rumbo a Francia. Nueva York acogerá los Speed Runs los días 28 y 29 de agosto, mientras que la salida está programada para el 1 de septiembre. Estas pruebas de velocidad permitirán ver a los IMOCA navegando en el entorno del río Hudson antes de afrontar el cruce del Atlántico.

    Es un formato muy distinto al de la propia regata: durante unas horas, los barcos competirán cerca de tierra y ante el público antes de desaparecer mar adentro durante aproximadamente una semana. El escenario tiene además un atractivo poco habitual en una competición oceánica. Los equipos pasarán de navegar frente al frente marítimo de Nueva York a enfrentarse, apenas unos días después, a una travesía en la que la meteorología y la elección de ruta tendrán mucho más peso que cualquier referencia visual.

    Para la clase IMOCA, acostumbrada a que buena parte de sus grandes citas se concentren en Francia, la salida estadounidense amplía también el escaparate internacional de la flota. Nueva York cuenta con una larga tradición marítima y de vela, pero no ocupa dentro del circuito profesional IMOCA el mismo lugar que puertos franceses como Lorient o Les Sables-d’Olonne.

    Los Speed Runs servirán, por tanto, como presentación pública de los equipos antes del verdadero desafío. El 1 de septiembre, el Hudson y el puerto de Nueva York quedarán atrás y comenzará la parte que decidirá la clasificación.

    Lorient espera la llegada de los IMOCA entre el 8 y el 9 de septiembre

    Al otro lado del Atlántico estará Lorient La Base, donde la programación oficial sitúa actualmente la llegada de los IMOCA entre los días 8 y 9 de septiembre. El momento exacto dependerá de la meteorología y de la velocidad que pueda sostener la flota durante el cruce. En una regata oceánica, una fecha de llegada nunca puede entenderse como un horario cerrado.

    Una depresión rápida, varios días de viento favorable o, por el contrario, una zona de poco viento pueden adelantar o retrasar considerablemente la entrada de los barcos en Bretaña. La llegada abrirá además varios días de actividad en Lorient. El Ocean Live Park estará abierto del 9 al 13 de septiembre, mientras que los días 11 y 12 están previstos nuevos Speed Runs en los Courreaux de Groix.

    La programación permite prolongar la competición más allá del momento en que el primer IMOCA cruce la línea. Los equipos permanecerán en uno de los principales centros de la vela oceánica mundial y el público podrá acercarse a unos barcos que, durante la semana anterior, habrá seguido principalmente a través del posicionamiento de la flota y de los contenidos enviados desde el Atlántico.

    La entrega de premios está prevista para el 11 de septiembre, dentro de un programa que incluirá encuentros con los regatistas y diferentes actividades vinculadas a la vela oceánica. La incógnita, hasta entonces, estará en saber cuánto tardarán realmente los seis IMOCA en recorrer el Atlántico Norte. La referencia inicial sitúa a los primeros en Lorient aproximadamente una semana después de la salida, pero será la meteorología la que termine fijando el calendario real de la regata.

    Lorient La Base, uno de los grandes centros mundiales de la clase IMOCA

    La elección de Lorient como llegada responde a algo más que la disponibilidad de un puerto. Lorient La Base es la sede técnica y de entrenamiento permanente de buena parte de la flota IMOCA y uno de los principales centros internacionales de la navegación oceánica. El espacio que durante décadas estuvo vinculado a una base de submarinos se ha transformado en un ecosistema especializado en regatas de altura.

    Allí trabajan equipos profesionales, astilleros, ingenieros, preparadores, empresas tecnológicas y especialistas que desarrollan buena parte de los proyectos que posteriormente compiten en pruebas como el Vendée Globe o The Ocean Race. Para varios de los barcos que saldrán de Nueva York, llegar a Lorient será también regresar a un entorno conocido.

    Numerosas campañas IMOCA utilizan Bretaña como centro de preparación, mantenimiento y entrenamiento, lo que convierte la ciudad en uno de los lugares donde existe un conocimiento técnico más profundo de estos barcos. La relación de Lorient con The Ocean Race tampoco comienza en 2026. La ciudad acogió escalas de la vuelta al mundo en 2012 y 2015 y fue el punto de partida de la primera edición de The Ocean Race Europe en 2021.

    El peso de la vela oceánica se refleja también fuera del agua. La organización sitúa el sector vinculado a las regatas de altura en más de 900 empleos especializados y más de 44 millones de euros de impacto económico anual en el entorno de Lorient. Esa concentración de conocimiento, infraestructura y actividad económica explica por qué Lorient aparece con frecuencia vinculada a los grandes proyectos IMOCA.

    No es solo un lugar donde atracan los barcos después de una competición, sino uno de los espacios donde se diseñan, mantienen, modifican y entrenan durante buena parte de su vida deportiva. La llegada tendrá así un componente particular: después de cruzar desde Nueva York, los seis IMOCA terminarán la primera edición de la regata en uno de los lugares donde mejor se conoce la clase y donde buena parte de la vela oceánica profesional europea desarrolla su actividad diaria.

    Seis equipos IMOCA competirán en la primera edición de The Ocean Race Atlantic

    La primera edición reunirá seis equipos IMOCA: Team Malizia, Team Francesca Clapcich powered by 11th Hour Racing, United by the Ocean, DMG MORI Sailing Team, Embrace The Challenge y MSIG Europe. La flota reúne perfiles muy distintos. Hay campañas con experiencia acumulada en The Ocean Race y el Vendée Globe, proyectos que estrenan una nueva generación de IMOCA y equipos que utilizarán la travesía entre Nueva York y Lorient como una prueba importante de cara a sus próximos grandes objetivos.

    Equipo Patrón Tripulación de regata On Board Reporter
    Team Malizia Boris Herrmann Cole Brauer, Justine Mettraux, Julien Villion Gauthier Lebec
    Team Francesca Clapcich powered by 11th Hour Racing Francesca Clapcich Alberto Bona, Elodie-Jane Mettraux, Will Harris Julien Champolion
    United by the Ocean Paul Meilhat Mariana Lobato, Sarah Stone, Benjamin Ferré Marin Le Roux
    DMG MORI Sailing Team Kojiro Shiraishi Samantha Davies, Nicolas Lunven, Arisa Moriya Anne Beaugé
    Embrace The Challenge Oliver Heer Lincoln Dews, Marie Riou, Liz Wardley Paddy Condy
    MSIG Europe Conrad Colman Anna Merchant, Aaron Hume-Merry, Megan Thomson Georgia Schofield

    La composición de los seis equipos reúne experiencia en The Ocean Race, el Vendée Globe y otras grandes regatas oceánicas, pero también perfiles que afrontan ahora una etapa de mayor responsabilidad dentro de la clase IMOCA. Esa combinación será especialmente importante en una travesía concebida para mantener ritmos altos durante prácticamente todo el cruce.

    Con cuatro regatistas por barco, los equipos podrán repartir guardias, acelerar maniobras y mantener los IMOCA más cerca de su rendimiento máximo durante periodos prolongados. La igualdad entre buena parte de la flota hará que no baste con disponer de un barco rápido. La coordinación de la tripulación, la lectura meteorológica, la gestión de los cambios de vela y la capacidad para evitar errores o averías pueden acabar marcando diferencias importantes en una regata que debería resolverse en poco más de una semana. A partir de esta flota aparecen propuestas deportivas muy diferentes: desde campañas consolidadas como Team Malizia hasta proyectos con barcos de nueva generación como DMG MORI, pasando por equipos que utilizan la transatlántica como banco de pruebas para sus siguientes objetivos.

    Team Malizia, Boris Herrmann y una tripulación con experiencia oceánica

    Team Malizia parte como una de las referencias de la flota. Boris Herrmann ejercerá de patrón y estará acompañado por Cole Brauer, Justine Mettraux y Julien Villion, mientras que Gauthier Lebec embarcará como On Board Reporter. La tripulación reúne perfiles acostumbrados tanto a la navegación en solitario como a las grandes regatas oceánicas con equipo.

    Esa combinación puede ser especialmente valiosa en una prueba donde los IMOCA deberán mantener ritmos muy elevados durante varios días sin el respiro que ofrecen las etapas intermedias. La configuración con cuatro regatistas cambia de forma notable la manera de llevar un IMOCA. Hay más manos disponibles para las maniobras, los cambios de vela pueden ejecutarse con mayor rapidez y el sistema de guardias permite mantener durante más tiempo el barco cerca de sus polares de rendimiento.

    Eso no significa que la travesía vaya a ser más sencilla. Cuanto mayor sea la capacidad para empujar el barco, mayores serán también las cargas sobre foils, aparejo, velas y estructura. La gestión de ese límite puede resultar tan importante como la lectura meteorológica.

    En una regata que debería resolverse en poco más de una semana para los primeros, Team Malizia tendrá que combinar velocidad y fiabilidad. Perder unas horas por una avería o una maniobra mal resuelta puede resultar mucho más difícil de recuperar que en una competición por etapas.

    Francesca Clapcich lidera un equipo con experiencia en The Ocean Race

    Team Francesca Clapcich powered by 11th Hour Racing llega a Nueva York con una tripulación especialmente familiarizada con la navegación oceánica de alto nivel. Francesca Clapcich, ganadora de The Ocean Race en 2023, ejercerá de patrona. A bordo estarán también Alberto Bona, Elodie-Jane Mettraux y Will Harris, mientras que Julien Champolion será el On Board Reporter.

    Clapcich conoce bien las exigencias de competir con tripulación completa y afrontará ahora una prueba muy distinta a una vuelta al mundo por etapas. En una única transatlántica no habrá oportunidades posteriores para compensar un mal resultado: cada decisión tomada entre Nueva York y Lorient tendrá un efecto directo sobre la clasificación final.

    El recorrido une además dos escenarios muy vinculados a su trayectoria. Estados Unidos ocupa un lugar central en el proyecto que lidera, mientras que la costa francesa concentra buena parte de la actividad profesional y técnica de la clase IMOCA. La composición del equipo encaja especialmente bien con el formato 50-50 establecido para esta primera edición.

    Más que cumplir una condición reglamentaria, la clave estará en cómo se repartan las guardias, el timón, el trimado y las maniobras para mantener el IMOCA cerca de su máximo rendimiento durante todo el cruce. En una travesía tan corta e intensa, la experiencia acumulada por sus cuatro regatistas puede convertirse en una de las principales fortalezas del equipo.

    Paul Meilhat llega después de ganar The Ocean Race Europe

    United by the Ocean, liderado por Paul Meilhat, llega con una referencia reciente especialmente significativa: la victoria de Meilhat en The Ocean Race Europe 2025. Para la travesía entre Nueva York y Lorient, contará con Mariana Lobato, Sarah Stone y Benjamin Ferré. Marin Le Roux completará el equipo como On Board Reporter.

    El triunfo europeo demuestra la capacidad de Meilhat para competir con regularidad dentro de una flota IMOCA de alto nivel, aunque esta transatlántica planteará un desafío diferente. No habrá etapas, reinicios ni oportunidades de recomponer la clasificación: será una única travesía en la que velocidad, estrategia y fiabilidad tendrán que mantenerse desde la salida hasta Lorient.

    La experiencia adquirida en regatas con tripulación ofrece una ventaja clara en un aspecto: el funcionamiento del equipo. Mantener un IMOCA rápido durante varios días exige algo más que buenas decisiones meteorológicas. Los cambios de vela, los turnos de guardia y la coordinación entre los cuatro regatistas tienen que funcionar sin pérdidas de tiempo.

    Con solo seis barcos en la salida, además, cada rival será una referencia directa. Las diferencias de velocidad y rumbo serán visibles prácticamente desde el comienzo, y una mala opción estratégica puede dejar a un equipo sin el grupo de cabeza con muy poco margen para recuperar. United by the Ocean llega, por tanto, con antecedentes recientes que lo colocan entre los equipos a seguir, pero deberá demostrar ese rendimiento en un cruce completo del Atlántico Norte.

    DMG MORI estrena una nueva generación de IMOCA

    DMG MORI Sailing Team será uno de los equipos que más atención técnica concentre en la salida de Nueva York. Kojiro Shiraishi liderará una tripulación formada también por Samantha Davies, Nicolas Lunven y Arisa Moriya, con Anne Beaugé como On Board Reporter. La combinación reúne experiencia en navegación oceánica en solitario y en tripulación, pero buena parte del interés estará en el barco con el que afrontarán la travesía.

    El equipo llega con un IMOCA de nueva generación diseñado por Guillaume Verdier, presentado en Lorient en junio. Su arquitectura explora soluciones destinadas a facilitar el vuelo sobre los foils, reducir los impactos contra la ola y disminuir la superficie mojada cuando el barco navega a alta velocidad. Son objetivos especialmente relevantes en una travesía de oeste a este por el Atlántico Norte.

    Si las condiciones permiten largos periodos de navegación rápida, la capacidad del casco y los foils para mantener velocidad sin castigar en exceso la estructura y a la tripulación puede marcar diferencias. La regata será una de las primeras oportunidades importantes para observar el comportamiento del nuevo diseño en condiciones reales de competición y con cuatro regatistas a bordo.

    Más allá de la velocidad máxima, interesará comprobar cómo responde durante varios días consecutivos y cuando el estado de la mar obliga a modificar el modo de navegación. La travesía tiene además un valor añadido para el proyecto. DMG MORI utilizará el recorrido Nueva York-Lorient para acumular datos sobre rendimiento, maniobras y fiabilidad antes de afrontar sus siguientes grandes objetivos. En ese sentido, será al mismo tiempo una competición en sí misma y un banco de pruebas de enorme valor para una campaña que estrena barco.

    Oliver Heer y Embrace The Challenge preparan su próximo gran objetivo

    El suizo Oliver Heer afrontará la regata al frente de Embrace The Challenge, acompañado por Lincoln Dews, Marie Riou y Liz Wardley. Paddy Condy completará el equipo como On Board Reporter. La campaña de Heer está construida con una mirada que va más allá de esta primera edición.

    La transatlántica permitirá probar sistemas, afinar el rendimiento del IMOCA y comprobar cómo funciona la tripulación bajo presión antes de afrontar los siguientes grandes objetivos del proyecto. El barco también aporta interés propio. Se trata del IMOCA con foils que anteriormente navegó en el proyecto de Justine Mettraux y que terminó octavo en el Vendée Globe 2024-2025.

    Heer lo ha incorporado a una campaña que combina dos objetivos diferentes: competir con tripulación completa y preparar posteriormente un nuevo intento en solitario en el Vendée Globe 2028. Ese cambio de formato obliga a trabajar el barco de otra manera. Con cuatro regatistas a bordo, las maniobras pueden realizarse con mayor rapidez y es posible mantener durante más tiempo un nivel de intensidad difícil de sostener en solitario.

    A cambio, la coordinación de las guardias, los cambios de vela y el reparto de funciones adquieren mucha más importancia. Para Heer, la Atlantic servirá precisamente para comprobar esa transición. La campaña plantea la regata como una oportunidad para probar sistemas, mejorar el rendimiento y terminar de definir el equipo con el que quiere afrontar sus siguientes objetivos.

    La travesía Nueva York-Lorient encaja así como una pieza intermedia entre la experiencia de Heer en el Vendée Globe y su salto a una competición alrededor del mundo con tripulación completa. El resultado contará, pero también lo hará todo lo que el equipo sea capaz de aprender durante esos días en el Atlántico Norte.

    MSIG Europe y Conrad Colman competirán con el único IMOCA de orzas rectas

    MSIG Europe, liderado por Conrad Colman, afrontará la travesía con una configuración diferente a la del resto de la flota. El patrón neozelandés estará acompañado por Megan Thomson, Anna Merchant y Aaron Hume-Merry, mientras que Georgia Schofield embarcará como On Board Reporter. Los cinco forman un equipo íntegramente neozelandés.

    La elección de la tripulación forma parte de un proyecto más amplio. Colman quiere utilizar la campaña para recuperar presencia neozelandesa dentro de la vela oceánica IMOCA y ofrecer experiencia de alto nivel a una nueva generación de regatistas de su país. La principal diferencia, sin embargo, estará en el propio barco. MSIG Europe será el único IMOCA con orzas rectas dentro de una flota dominada por barcos equipados con foils.

    Esa característica condicionará inevitablemente la comparación de rendimiento durante la travesía entre Nueva York y Lorient. Los IMOCA con foils pueden obtener una ventaja considerable cuando las condiciones permiten descargar parte del peso del casco y mantener velocidades muy altas durante largos periodos. Un barco con orzas rectas parte de una filosofía diferente y, sobre el papel, puede verse penalizado en determinados ángulos y condiciones de navegación rápida.

    Eso no convierte a MSIG Europe en un participante sin argumentos. En una transatlántica, la velocidad pura es solo una parte del resultado. La elección de la ruta, la fiabilidad, la capacidad para mantener el barco en buen estado y evitar paradas por averías pueden modificar mucho una clasificación, especialmente si el Atlántico Norte ofrece condiciones variables.

    La Atlantic tendrá además una función formativa dentro de Aotearoa Ocean Racing, el proyecto que Colman impulsa para desarrollar nuevos regatistas oceánicos de Nueva Zelanda. Competir contra cinco IMOCA con foils permitirá al equipo medir directamente sus diferencias de rendimiento y acumular experiencia en una situación de máxima exigencia.

    Para MSIG Europe, por tanto, el interés estará en dos planos. Deportivamente, tendrá que encontrar la forma de plantar cara a barcos técnicamente más modernos. A medio plazo, la travesía servirá para acelerar el aprendizaje de una tripulación neozelandesa que busca ganar espacio dentro del circuito internacional IMOCA.

    Nueva York-Lorient: un sprint transatlántico pensado para llevar los IMOCA al límite

    The Ocean Race define la Atlantic como un sprint transatlántico de alta velocidad, una descripción que encaja bien con el formato de la prueba. A diferencia de una vuelta al mundo por etapas, la flota afrontará una única travesía entre Nueva York y Lorient, sin jornadas posteriores en las que recuperar los puntos perdidos.

    Eso convierte cada decisión en algo mucho más difícil de corregir. Una mala salida, una opción meteorológica equivocada o unas horas detenidos por una avería pueden abrir diferencias que, en una regata de poco más de una semana, resulten prácticamente imposibles de recuperar. La ruta de oeste a este obligará a los equipos a interpretar uno de los escenarios meteorológicos más dinámicos de la navegación oceánica.

    El camino más corto entre Nueva York y Lorient no será necesariamente el más rápido. Los navegantes tendrán que buscar la mejor sucesión de sistemas de viento y decidir cuánto están dispuestos a desviarse para mantener el barco en condiciones favorables. Ahí entrará en juego buena parte de la estrategia.

    Los IMOCA modernos pueden recorrer enormes distancias en 24 horas cuando encuentran el ángulo y la intensidad de viento adecuados, pero mantener esas velocidades durante muchas horas supone aumentar las cargas sobre foils, aparejo, velas, casco y sistemas de a bordo. Con cuatro regatistas, los equipos tendrán más capacidad para mantener el ritmo que en configuración de navegación en solitario.

    Podrán realizar cambios de vela con mayor rapidez, repartir mejor las guardias y sostener durante más tiempo un nivel elevado de rendimiento. El límite, sin embargo, seguirá estando en cuánto puede soportar el barco sin comprometer su fiabilidad. Esa gestión entre velocidad y conservación puede acabar siendo una de las claves de la prueba.

    Empujar demasiado puede traducirse en una avería; navegar por debajo del potencial del IMOCA puede significar perder contacto con una flota en la que cualquier milla contará. El corredor entre Norteamérica y Europa tiene además una larga historia dentro de la navegación oceánica. Las condiciones del Atlántico Norte han permitido algunos de los grandes registros de velocidad y distancia en mar abierto, y esta primera edición ofrecerá una nueva oportunidad para medir hasta dónde pueden llevar los IMOCA actuales una travesía de este tipo.

    The Ocean Race estrena su primera regata punto a punto en 50 años

    The Ocean Race Atlantic introduce un formato nuevo dentro de una historia asociada principalmente a las grandes vueltas al mundo por etapas. La organización presenta la prueba de 2026 como su primera regata punto a punto en 50 años de historia. La diferencia es esencial.

    En The Ocean Race tradicional, los equipos deben administrar una campaña durante meses, acumular resultados y adaptarse a etapas muy distintas. En la Atlantic no habrá ese margen: Nueva York será el punto de salida, Lorient el de llegada y la clasificación dependerá únicamente de lo que ocurra durante la travesía. El formato simplifica la competición, pero aumenta la presión sobre cada decisión.

    No habrá una siguiente etapa para compensar un mal resultado ni una clasificación acumulada que permita recurrir a estrategias conservadoras. El objetivo será directo: cruzar el Atlántico entre Nueva York y Lorient antes que los otros cinco equipos.

  • La Ruta del Coral 2026 termina sin pruebas y deja desierto el trofeo por primera vez en 19 años

    La Ruta del Coral 2026 termina sin pruebas y deja desierto el trofeo por primera vez en 19 años

    La XIX Regata Ruta del Coral Costa de Almería 2026 ha terminado sin que pudiera disputarse una sola prueba.

    Tres jornadas pendientes del viento, seis mangas previstas y ninguna salida válida han dejado un desenlace inédito. El trofeo queda desierto por primera vez en los 19 años de historia de la regata.

    La competición, organizada por el Club de Mar de Almería, reunió a más de 20 embarcaciones. El programa contemplaba seis pruebas entre el viernes 28 y el domingo 30 de agosto.

    Sin embargo, la falta de viento impidió completar cualquier recorrido.

    El domingo ofreció la última oportunidad de salvar al menos una manga. Pasadas las 13:00 horas apareció una ligera brisa que llegó a rondar los cinco nudos.

    El viento volvió a perder intensidad poco después. El Comité de Regatas no pudo establecer un recorrido en condiciones suficientes.

    La Ruta del Coral 2026 se queda sin regata tras tres días sin viento

    El desenlace de la edición de 2026 no tiene precedentes.

    Según la Federación Andaluza de Vela, nunca antes una Ruta del Coral había finalizado sin que la flota completara al menos una prueba.

    La XIX edición queda así sin ganador y con el trofeo oficialmente desierto.

    Los datos resumen con claridad lo ocurrido durante el fin de semana:

    Dato Ruta del Coral 2026
    Edición XIX
    Fechas 28-30 de agosto de 2026
    Organizador Club de Mar de Almería
    Barcos anunciados Más de 20
    Pruebas previstas 6
    Pruebas completadas 0
    Trofeo Desierto

    Tres jornadas esperando una oportunidad

    No fue el resultado de una única jornada complicada.

    Durante los tres días, el Comité mantuvo abierta la posibilidad de competir. La ventana de viento necesaria, sin embargo, nunca llegó a consolidarse.

    El domingo ofreció la última oportunidad para disputar una prueba

    La última jornada comenzó con el Comité de Regatas en el agua desde las 10:00 horas.

    El objetivo era aprovechar cualquier evolución favorable de las condiciones.

    A las 11:00 se izó la señal de aplazamiento por falta de viento.

    La situación pareció cambiar después de las 13:00. Entró entonces una brisa ligera de aproximadamente cinco nudos.

    El viento volvió a caer antes de la salida

    Durante unos minutos hubo opciones reales de intentar una manga.

    La brisa, sin embargo, volvió a perder intensidad antes de estabilizarse. Sin viento suficiente, no era posible montar un recorrido adecuado para toda la flota.

    Sobre las 14:15 horas, el Comité dio por terminada definitivamente la jornada.

    Inteligencia sobre “A”: la señal que cerró la regata

    El Comité utilizó la señal conocida como inteligencia sobre “A”.

    Esta bandera indica que no habrá más pruebas durante esa jornada.

    En este caso tenía una consecuencia definitiva. Al tratarse del último día, desaparecía también cualquier posibilidad de disputar una manga en la edición de 2026.

    El programa terminaba con el marcador todavía a cero.

    Seis pruebas estaban previstas para decidir la Ruta del Coral

    El programa deportivo de la Ruta del Coral 2026 contemplaba seis pruebas repartidas en tres jornadas.

    Para el viernes estaban previstos dos recorridos barlovento-sotavento de siete millas.

    El sábado debía celebrarse la tradicional Travesía Costera Almería-Ermita de Torregarcía-Almería. El recorrido estaba dividido en dos pruebas.

    El domingo quedaba reservado para otros dos barlovento-sotavento.

    Ninguno de esos recorridos pudo completarse.

    Un escenario mucho más complicado de lo previsto

    Las previsiones ya apuntaban antes del inicio a un fin de semana de viento suave.

    Ese escenario podía dar protagonismo a la táctica. Leer bien el campo de regatas y encontrar las mejores rachas podía marcar diferencias.

    La realidad fue todavía más complicada. No hubo viento suficiente ni siquiera para llegar a ese escenario competitivo.

    La Travesía Costera a Torregarcía también se quedó sin salir

    Una de las grandes ausencias deportivas de esta edición fue la Travesía Costera hasta la Ermita de Torregarcía.

    La prueba estaba prevista para el sábado 29 de agosto. Es uno de los recorridos más característicos del programa.

    La flota debía navegar desde Almería hasta Torregarcía y regresar posteriormente al punto de partida.

    La costera tampoco pudo desbloquear la clasificación

    Tras una primera jornada sin pruebas, la travesía aparecía como una oportunidad para abrir la clasificación.

    Tampoco pudo celebrarse.

    La edición terminó así sin recorridos técnicos barlovento-sotavento y sin su tradicional prueba costera.

    Más de 20 barcos habían acudido a la XIX Ruta del Coral

    La ausencia de competición resulta todavía más llamativa por la dimensión de la flota anunciada.

    La Federación Andaluza de Vela había confirmado más de 20 embarcaciones. Había representación de Andalucía, la Región de Murcia y Melilla.

    Entre los nombres destacados figuraban los campeones de 2025.

    Red Shark llegaba como vencedor en ORC 2-3 y Olivita como ganador en ORC 4.

    También aparecían entre los barcos a seguir Nemox, Albana II, Amor Fati y Floc Pro.

    Sin oportunidad de defender el título en el agua

    Esta vez ninguno tuvo ocasión de pelear por la victoria.

    Sin una sola manga válida, no existía una base deportiva para establecer una clasificación final.

    Una cita importante dentro del calendario andaluz de cruceros

    La Ruta del Coral no era únicamente una regata más dentro del verano almeriense.

    La edición de 2026 figuraba como prueba puntuable para la Copa de España de Crucero ORC Comunidad Andaluza.

    También formaba parte del Campeonato de Andalucía de Crucero Absoluto y del ranking clasificatorio para el Campeonato de España de Cruceros ORC 2026.

    La falta de resultados va más allá del trofeo

    El peso de la Ruta del Coral dentro del calendario hace que lo ocurrido tenga consecuencias más allá del propio trofeo.

    Al no completarse ninguna prueba, la cita terminó sin resultados deportivos que pudieran computar en las competiciones para las que era puntuable.

    La flota había llegado a Almería preparada para tres días de regata, pero esta vez el viento impidió incluso abrir la clasificación.

    Qué significa que el trofeo quede desierto

    Que el trofeo quede desierto significa que la Ruta del Coral 2026 termina oficialmente sin ganador.

    La flota estaba en Almería y el Comité de Regatas salió al agua durante las tres jornadas, pero ninguna pudo cerrarse con una manga válida.

    Sin una prueba completada no había resultados sobre los que establecer una clasificación ni adjudicar el título.

    No fue una cancelación previa

    La edición sí llegó a celebrarse, pero quedó completamente condicionada por la falta de viento.

    El Comité agotó las oportunidades previstas en el programa esperando unas condiciones mínimas que permitieran dar una salida. Esa ventana nunca terminó de aparecer.

    Una situación inédita en 19 ediciones

    La edición de 2026 deja un precedente que no se había producido en la historia de la prueba.

    En anteriores ediciones, la meteorología había obligado a retrasar salidas, modificar programas o reducir el número de mangas. Según la información oficial, nunca se había llegado al último día sin completar una sola prueba.

    La XIX Ruta del Coral se convierte así en la primera edición que termina sin resultados deportivos.

    La clasificación quedó sin resultados

    La clasificación permaneció vacía desde el viernes hasta el domingo.

    Una situación muy poco habitual en una regata de tres jornadas y que convierte la falta de viento en el hecho que marcará inevitablemente esta edición.

    La Ruta del Coral ya pone rumbo a 2027

    La XIX edición quedará en la historia de la Ruta del Coral por un desenlace que nadie esperaba cuando la flota llegó a Almería.

    El programa se agotó sin que el viento permitiera disputar una sola manga y el trofeo quedó, por primera vez, sin propietario.

    La próxima oportunidad llegará en 2027. Será entonces cuando la Ruta del Coral pueda recuperar la competición que este año no llegó a comenzar sobre el agua.

    La edición de 2026 deja mientras tanto una estadística inédita: seis pruebas programadas, ninguna completada y el primer trofeo desierto en 19 ediciones.

  • La Junta cartografía las comunidades del litoral andaluz

    La Junta cartografía las comunidades del litoral andaluz

    La Junta de Andalucía ha puesto en marcha una nueva cartografía de los fondos marinos para delimitar con mayor precisión las comunidades y tipos de sustrato presentes a lo largo del litoral andaluz. Los trabajos combinan distintos sistemas de sonar y criterios homogéneos de interpretación para obtener mapas más detallados que los disponibles hasta ahora. La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente y la Agencia de Medio Ambiente y Agua de Andalucía (AMAYA) coordinan el proyecto y realizan el seguimiento de los trabajos y de sus resultados preliminares.

    El objetivo es actualizar una información que, en determinadas zonas, sigue siendo incompleta o procede de cartografías con menor nivel de detalle. Conocer la distribución real de estos hábitats permitirá mejorar su seguimiento y disponer de una base más precisa para tomar decisiones relacionadas con la conservación y la gestión del medio marino.

    Qué comunidades marinas busca delimitar la nueva cartografía

    El fondo marino andaluz no forma una superficie uniforme. A lo largo de la costa se suceden fondos arenosos y fangosos, afloramientos rocosos, praderas de fanerógamas y otras comunidades cuya distribución cambia con la profundidad, el sustrato y las condiciones ambientales.

    El nuevo trabajo busca identificar y delimitar esas comunidades con mayor precisión, generando una cartografía actualizada de su distribución a lo largo del litoral andaluz.

    La necesidad de revisar estos mapas responde también al carácter cambiante de los ecosistemas marinos. La Junta señala que la superficie ocupada por determinadas biocenosis puede variar con el tiempo debido a impactos ambientales, regresiones naturales o actuaciones desarrolladas en la costa. La cartografía permite comparar esa evolución y detectar zonas donde resulta necesario aumentar el seguimiento.

    Sonar para recorrer grandes extensiones del litoral

    La metodología cambia según las características de cada tramo del litoral. En la mitad oriental de Andalucía, los trabajos abarcan de forma general fondos situados entre los 10 y los 70 metros de profundidad. En Cádiz, el intervalo previsto se sitúa entre los 10 y los 50 metros debido, entre otros factores, a la mayor extensión de la plataforma continental y a la presencia de corrientes que complican los trabajos a mayor profundidad.

    En estas zonas se emplea principalmente sonar de barrido lateral, una tecnología que permite cubrir superficies amplias y obtener imágenes acústicas del fondo. Las diferencias de textura y relieve que aparecen en esos registros ayudan posteriormente a distinguir los distintos sustratos y comunidades.

    Huelva presenta unas condiciones diferentes. La amplitud de su plataforma continental obliga a adaptar el trabajo y limita la profundidad alcanzada respecto a otras provincias. Allí está previsto utilizar sonar multihaz, con el que se obtendrán batimetrías de detalle para representar con mayor precisión el relieve submarino.

    Del sonar al mapa de las comunidades marinas

    Las imágenes obtenidas en el mar son solo el primer paso.

    Los registros acústicos se unen para formar grandes mosaicos del fondo. A partir de ellos, los técnicos analizan cambios en la textura, la morfología y otras características que permiten diferenciar unas zonas de otras.

    Con esos mosaicos comienza la delimitación cartográfica. Sobre las imágenes se trazan los polígonos correspondientes a cada comunidad o tipo de sustrato identificado.

    Los trabajos se encuentran de forma general en esta fase de interpretación, aunque la recopilación de información continúa en distintos puntos de la costa. La mejora de los equipos de sonar y de la capacidad de procesamiento permite obtener contornos más detallados que en cartografías anteriores. En un tramo del Levante almeriense, por ejemplo, las primeras comparaciones muestran delimitaciones más ajustadas que las recogidas en la Ecocartografía estatal de 2008.

    Inmersiones para comprobar qué hay realmente en el fondo

    El sonar permite caracterizar grandes superficies del fondo, pero la señal acústica no basta por sí sola para confirmar qué comunidad ocupa cada zona.

    Por eso, una vez interpretada la cartografía, el proyecto contempla campañas de verificación sobre el terreno. Se realizarán inmersiones y trabajos con medios audiovisuales en puntos seleccionados para comprobar que la interpretación de las imágenes coincide con lo que realmente existe en el fondo.

    También está prevista la toma de muestras de sedimentos, que ayudará a completar la caracterización de las distintas áreas estudiadas.

    La combinación de ambas técnicas permite aprovechar la capacidad del sonar para cubrir extensiones amplias y, al mismo tiempo, contrastar los resultados mediante observaciones directas.

    Especial atención a arrecifes y comunidades protegidas

    La cartografía seguirá como referencia la Lista Patrón de Hábitats Marinos de España y alcanzará, como mínimo, el nivel 3 de clasificación de las comunidades incluidas en el ámbito de estudio.

    En los fondos rocosos asociados al Hábitat de Interés Comunitario 1170, Arrecifes, el nivel de detalle llegará hasta el nivel 4. Esta mayor precisión es especialmente relevante porque algunos de estos hábitats albergan especies y comunidades protegidas o de elevado interés ecológico.

    La Junta lleva años utilizando sistemas de información geográfica para seguir los hábitats marinos del litoral. Entre las comunidades que reciben especial atención figuran las praderas de fanerógamas marinas, cuyo seguimiento ayuda a evaluar la evolución y el estado de conservación de determinados hábitats costeros.

    Por qué importa saber exactamente qué hay bajo el agua

    La utilidad de una cartografía de este tipo va más allá de disponer de un mapa más detallado. Una delimitación precisa permite saber si una futura obra, una instalación acuícola, una desaladora o cualquier otra infraestructura costera coincide con un hábitat sensible antes de diseñar o autorizar la actuación.

    También facilita el seguimiento de espacios protegidos y permite comparar en el tiempo si determinados hábitats avanzan, retroceden o mantienen su extensión. No es lo mismo saber de forma aproximada que una comunidad está presente en una zona que disponer de sus límites para incorporarlos a un sistema de información geográfica y cruzarlos con proyectos, áreas protegidas o datos de seguimiento.

    Una cartografía que deberá seguir actualizándose

    El trabajo actual permitirá completar lagunas de información y elevar el nivel de detalle disponible sobre buena parte de los fondos marinos andaluces, pero no convertirá el mapa en una fotografía permanente.

    La distribución de las comunidades cambia y obliga a revisar periódicamente la información, especialmente en zonas sometidas a presión o donde se detecten regresiones. La Junta mantiene precisamente la cartografía del litoral y del medio marino como una actividad de actualización continua.

    El resultado será una referencia más precisa para saber qué hay en el fondo, dónde se encuentra y cómo cambia con el tiempo.

  • Almería se prepara para tres días de vela con la XIX Ruta del Coral

    Almería se prepara para tres días de vela con la XIX Ruta del Coral

    La vela de crucero regresará a la bahía de Almería del 28 al 30 de agosto con la celebración de la XIX Ruta del Coral Costa de Almería – II Trofeo Autoridad Portuaria de Almería. La competición reunirá seis pruebas y tendrá como momento central la tradicional navegación costera hasta la Ermita de Torregarcía.

    El Club de Mar Almería ultima los preparativos de una edición que aspira a reunir alrededor de 40 embarcaciones. La mayor parte de la flota procederá de clubes andaluces, aunque también está prevista la participación de barcos llegados desde la Región de Murcia y Melilla.

    Seis pruebas repartidas en tres jornadas

    El programa deportivo combinará recorridos técnicos y navegación costera. La competición comenzará el viernes 28 de agosto con dos pruebas barlovento-sotavento de siete millas.

    El mismo formato se recuperará el domingo 30 para disputar las dos últimas mangas y decidir las clasificaciones definitivas. Entre ambas jornadas se celebrará la prueba más reconocible de la Ruta del Coral.

    El sábado 29, la flota abandonará la bahía para completar el recorrido Almería–Ermita de Torregarcía–Almería. La navegación se dividirá en dos pruebas: una primera manga hasta el entorno de la ermita y una segunda de regreso al Club de Mar Almería, donde quedará situada la llegada.

    Este recorrido costero se ha convertido en una de las señas de identidad de la regata y aporta un componente diferente frente a las pruebas técnicas del viernes y el domingo.

    Una cita con peso en el calendario de cruceros

    La Ruta del Coral tendrá este año una relevancia especial dentro de la temporada de vela de crucero. La prueba será puntuable para la Copa de España de Cruceros ORC Comunidad Andaluza y para el Campeonato de Andalucía de Crucero Absoluto.

    Los resultados también influirán en el ranking utilizado para seleccionar a los equipos andaluces que competirán en el Campeonato de España de Crucero dentro de las categorías A y B.

    Esta doble dimensión nacional y autonómica convierte la cita almeriense en una oportunidad importante para las tripulaciones que buscan mejorar su posición en la clasificación de la temporada. La Ruta del Coral tomará el relevo de un calendario que durante agosto ya ha pasado por la Copa Sotogrande y por la Semana Náutica de El Puerto de Santa María.

    El objetivo de alcanzar los 40 barcos

    La organización se ha marcado como referencia llegar a las 40 embarcaciones inscritas. Alcanzar esa cifra permitiría consolidar el crecimiento registrado durante las últimas ediciones y reforzar el papel de la Ruta del Coral entre las principales regatas de crucero del sur peninsular.

    El plazo de inscripción permanece abierto hasta el 24 de agosto, por lo que la composición definitiva de la flota se conocerá pocos días antes del comienzo de la competición.

    Actividad en tierra después de cada jornada

    La programación no terminará con la llegada de los barcos a puerto. El Club de Mar Almería ha previsto diferentes encuentros para las tripulaciones al finalizar cada jornada, con degustaciones de productos almerienses, música y entregas diarias de premios.

    La clausura tendrá lugar el domingo, una vez completadas las últimas pruebas, con la entrega de los trofeos de una edición que volverá a combinar competición, navegación costera y convivencia entre las tripulaciones.

  • Checklist antes de navegar: revisión exprés en 15 minutos

    Checklist antes de navegar: revisión exprés en 15 minutos

    Antes de soltar amarras hay comprobaciones que no deberían depender de la duración de la salida. Te proponemos un checklist antes de navegar porque una vía de agua, una toma de refrigeración cerrada o una batería con una conexión deficiente, pueden dar al traste con cualquier travesía.

    Esta checklist propone una revisión de unos 15 minutos para detectar los fallos más evidentes antes de zarpar. No sustituye el mantenimiento periódico ni una reparación pendiente: si aparece una anomalía que no puedes identificar o resolver con seguridad, la salida puede esperar.

    El “Top 5” de seguridad: lo que no puede fallar

    Si vas justo de tiempo, empieza por estos cinco puntos. Una vía de agua sin controlar, un problema de refrigeración o un equipo de seguridad que no está operativo son motivos suficientes para quedarse en el pantalán hasta resolverlos.

    Punto crítico Qué revisar Antes de salir
    Sentina Agua, combustible, aceite o cualquier presencia anormal de líquidos. Identificar el origen y comprobar que no existe una entrada de agua sin controlar.
    Grifos de fondo Estado, estanqueidad y posición de las válvulas. Confirmar especialmente la toma de refrigeración del motor y dejar cada válvula en su posición de servicio.
    Motor Aceite, refrigerante si procede, manguitos, filtros y posibles fugas. Corregir cualquier nivel anormal y comprobar la circulación de agua de refrigeración tras el arranque.
    Baterías Estado de carga, bornes, corrosión y conexiones. Asegurar conexiones y comprobar que el motor de arranque gira con normalidad.
    Seguridad Chaleco para cada persona y sistema de hombre al agua, si equipa. Dejar los chalecos accesibles y utilizar correctamente el sistema de corte de emergencia.

    El exceso de confianza aparece con facilidad en las salidas cortas. Precisamente por eso conviene convertir estas comprobaciones en una rutina: mirar primero, arrancar después y no salir con una duda seria pendiente.

    Quince minutos no sustituyen una revisión mecánica, pero pueden descubrir a tiempo un problema que en el mar será mucho más difícil de resolver.

    Paso 1. Sentina, estanqueidad y grifos de fondo

    Antes de arrancar el motor conviene comprobar qué está ocurriendo en las zonas bajas del barco. Más que esperar una sentina absolutamente seca en cualquier embarcación, lo importante es conocer cuál es su estado habitual y detectar cualquier cambio.

    ¿Agua en la sentina? Identifica el origen antes de salir

    Levanta los planeros y observa. Si aparece un líquido que no debería estar ahí o hay más agua de la habitual, no te limites a hacer funcionar la bomba y olvidarte del asunto.

    Primero hay que averiguar de dónde viene:

    • Agua dulce: puede proceder del circuito de agua a presión, un depósito, el calentador, una conexión o incluso de condensación. Normalmente no implica el mismo riesgo inmediato que una entrada de agua de mar, pero una fuga continua debe localizarse antes de que vacíe el depósito o haga trabajar innecesariamente la bomba.
    • Agua salada: requiere más atención. Revisa tomas y grifos de fondo, bocina o sistema de estanqueidad del eje, transductores, manguitos y el circuito de refrigeración del motor.
    • Aceite o combustible: busca el origen antes de arrancar o continuar la salida. Además del problema mecánico, existe riesgo de contaminación.

    Si la sentina contiene hidrocarburos, no los descargues deliberadamente al mar o al puerto mediante la bomba de achique. Contén y recoge el producto siempre que sea posible y localiza la fuga. Si existe además una entrada de agua que amenaza la seguridad de la embarcación, la prioridad pasa a ser controlar la emergencia y pedir asistencia si es necesario.

    Inspección de grifos de fondo y manguitos

    Un grifo de fondo debe poder cerrarse cuando haga falta. Comprueba visualmente las válvulas, manguitos y abrazaderas y presta atención a humedad, corrosión o goteos que no estaban ahí en la última salida.

    Si una válvula está agarrotada, no la fuerces a última hora justo antes de zarpar. Una pieza deteriorada puede romperse o empezar a perder agua al manipularla. Ese es un trabajo que conviene resolver en puerto y con medios para reaccionar si algo falla.

    Antes de arrancar, confirma especialmente que la toma de agua de refrigeración del motor está en la posición correcta. Hacer funcionar un sistema de refrigeración por agua de mar sin suministro puede dañar el rodete de la bomba y provocar un sobrecalentamiento.

    Paso 2. Motor y baterías: la revisión antes de arrancar

    El motor no solo sirve para llegar antes. En una embarcación de recreo puede convertirse en un elemento esencial para maniobrar dentro del puerto, alejarse de un peligro o resolver una situación cuando el viento no ayuda.

    Aceite, refrigerante y pequeñas fugas

    Con el motor parado y siguiendo las indicaciones del fabricante, comprueba el nivel de aceite. Una lectura correcta lleva segundos y puede descubrir una pérdida antes de que se convierta en una avería.

    No te alarmes simplemente porque el aceite de un diésel esté oscuro. Lo que debe llamar la atención son cambios anormales respecto a su aspecto habitual, presencia evidente de agua, una emulsión de aspecto lechoso o una subida o bajada inesperada del nivel. En esos casos conviene diagnosticar la causa antes de seguir utilizando el motor.

    Si tu instalación dispone de circuito cerrado de refrigeración, revisa también el nivel correspondiente con el motor frío.

    Después, mira alrededor: manguitos, abrazaderas, bomba de agua, filtro de combustible y la zona bajo el motor. Las pequeñas pérdidas suelen dejar pistas. Una marca seca de refrigerante, humedad reciente, sal cristalizada o restos de combustible merecen unos minutos de atención.

    Comprobación de baterías y bornes

    No te obsesiones con una cifra aislada. En una revisión rápida importa más el estado real del sistema: bornes firmes, sin corrosión importante, cables en buen estado, cargador desconectado cuando proceda y un motor de arranque que gire como lo hace normalmente.

    Si el arranque gira claramente más despacio que de costumbre, no lo ignores. Puede haber una batería descargada, una conexión deficiente u otro problema en el circuito de arranque.

    Una conexión floja o corroída puede producir fallos intermitentes difíciles de diagnosticar una vez que el barco está fuera del puerto. Revisarla en el pantalán cuesta mucho menos.

    Después de arrancar: comprueba la refrigeración

    Una vez en marcha, verifica que el sistema de refrigeración funciona como corresponde a tu instalación.

    En muchos motores marinos refrigerados con agua de mar podrás comprobar la descarga por el escape o el testigo correspondiente. Lo importante no es buscar un “chorrito” idéntico en todos los barcos, sino conocer cuál es el funcionamiento normal de tu motor.

    Si no existe circulación de agua cuando debería haberla, aparece una alarma de temperatura o detectas humo o un comportamiento anormal, para el motor si hacerlo es seguro y averigua la causa antes de continuar.

    Combustible: calcula con margen, no con optimismo

    El indicador del depósito merece cierta desconfianza, especialmente con el barco escorado o moviéndose. Conoce la capacidad real del tanque y el consumo aproximado de tu motor.

    Como criterio conservador, algunos patrones utilizan la conocida regla de los tercios:

    • un tercio para la ida;
    • un tercio para la vuelta;
    • un tercio de reserva.

    No es una fórmula universal para todas las navegaciones. Lo importante es que el combustible previsto incluya un margen amplio para cambios de tiempo, corriente, desvíos o esperas.

    Antes de zarpar, comprueba además el estado del prefiltro o decantador si tu instalación dispone de él. Encontrar agua o suciedad ahí antes de salir es mucho mejor que descubrirlo cuando el motor empieza a perder revoluciones.

    Paso 3. Equipo de seguridad, comunicaciones y documentación

    Guardar el material obligatorio a bordo no sirve de mucho si, cuando aparece el problema, nadie sabe dónde está.

    Los chalecos, equipos de hombre al agua y medios de emergencia deben estar localizados y accesibles, no enterrados debajo de media estiba.

    Chalecos salvavidas y hombre al agua

    Comprueba que existe un chaleco adecuado para cada persona a bordo y que puede alcanzarse rápidamente. Si llevas invitados, dedica medio minuto a enseñarles dónde están y cómo se colocan.

    Con niños, presta especial atención a que el chaleco sea adecuado a su talla y peso.

    No esperes a una emergencia para descubrir que una hebilla está atascada, que falta un chaleco o que nadie aparte del patrón sabe dónde se guardan.

    Sistema de corte de emergencia: úsalo como fue diseñado

    Si tu embarcación dispone de un sistema de corte de motor por caída del patrón —el conocido kill switch, hombre al agua o “quickstop”—, úsalo.

    Su función es sencilla: si la persona que gobierna cae o se separa del puesto de mando, el motor debe detenerse cuando el sistema así lo requiera.

    La forma correcta de fijarlo puede variar según el equipo y la embarcación. Conéctalo al patrón siguiendo las instrucciones del fabricante, en lugar de dejarlo puenteado o permanentemente sujeto a la consola.

    Un dispositivo de seguridad que deliberadamente se anula deja de protegerte justo cuando lo necesitas.

    Radio VHF: encendida y operativa

    Antes de salir, enciende el equipo y comprueba que funciona, que tiene alimentación y que la recepción es normal.

    Si dispones de VHF con llamada selectiva digital (LSD/DSC), comprueba también que el sistema está correctamente configurado y, cuando corresponda, que recibe la posición del GPS.

    El teléfono móvil es un complemento útil, pero no debe considerarse sustituto de los equipos de radiocomunicaciones marítimas que correspondan a la embarcación y a su zona de navegación.

    En una emergencia, el VHF permite realizar comunicaciones marítimas y alertar a estaciones y embarcaciones dentro de su alcance. El canal 16 continúa siendo la referencia para comunicaciones de socorro, urgencia y seguridad por voz.

    Pirotecnia: no basta con saber que está en el cofre

    Si tu zona de navegación exige bengalas, cohetes o señales fumígenas, comprueba tres cosas:

    1. que llevas la cantidad y el tipo que corresponden;
    2. que están correctamente almacenados y en buen estado;
    3. que no han superado su fecha de caducidad.

    No tiene sentido descubrir durante una emergencia que el material que dabas por disponible lleva meses fuera de fecha.

    Documentación: lo necesario y accesible

    La documentación exigible depende de las características y régimen de la embarcación, por lo que conviene comprobar qué corresponde exactamente a la tuya.

    Entre los documentos que pueden resultar exigibles se encuentran, según el caso:

    No confundas el Certificado de Navegabilidad con la documentación registral: cumplen funciones diferentes.

    En cuanto a la titulación, comprueba que sus atribuciones cubren la embarcación y la navegación prevista, especialmente la eslora y los límites de navegación que correspondan.

    Una funda estanca, ordenada y de fácil acceso sigue siendo una solución excelente para conservar la documentación a bordo.

    Paso 4. Maniobra de salida y fondeo de emergencia

    Una cubierta despejada reduce tropiezos, cabos en la hélice y prisas innecesarias durante la maniobra.

    Cabos de amarre y defensas

    Prepara la salida antes de soltar el último cabo.

    Comprueba qué amarras vas a largar primero, dónde está el viento y qué hará el barco cuando deje de estar sujeto al pantalán. Si hay tripulación, reparte las funciones antes de empezar la maniobra.

    Recoge y estiba los cabos para que no puedan caer al agua y terminar cerca de la hélice.

    Las defensas pueden mantenerse colocadas durante la maniobra mientras exista riesgo de contacto con el pantalán o con otras embarcaciones. Una vez en aguas libres, recógelas y estíbalas correctamente.

    No es una cuestión de “parecer buen patrón”: es simplemente mantener la cubierta despejada y el equipo protegido.

    El ancla debe estar asegurada, pero preparada

    Incluso cuando no tienes previsto fondear, merece la pena comprobar el equipo de fondeo.

    Revisa:

    • ancla;
    • cadena y/o cabo;
    • grilletes y uniones;
    • fijación del extremo del fondeo a la embarcación;
    • molinete, si existe;
    • freno y sistema de estiba.

    Durante la navegación, el ancla debe ir correctamente asegurada para evitar que se libere accidentalmente con los golpes de mar.

    Al mismo tiempo, debes saber cómo quitar su seguro y largarla con rapidez cuando sea necesario. Una avería de motor cerca de una costa a sotavento es precisamente una de esas situaciones en las que tener el fondeo preparado puede darte un margen decisivo.

    No retires anticipadamente un pasador o sistema de seguridad si eso deja el ancla expuesta a soltarse por accidente.

    Paso 5. Meteorología y factor humano de última hora

    La previsión que viste la noche anterior sirve como referencia, pero antes de salir debes actualizarla.

    Comprueba el parte meteorológico más reciente y compáralo con lo que realmente estás viendo desde el puerto.

    Viento real frente a viento previsto

    Aplicaciones como Windy o PredictWind pueden ser herramientas útiles de planificación, pero no deberían ser la única fuente. Contrasta la información con AEMET, avisos oficiales y observaciones locales cuando corresponda.

    Y mira fuera.

    Si empiezan a aparecer crestas blancas, las condiciones están cambiando. No conviertas los “borreguitos” en un anemómetro: la pregunta útil es si el viento y el estado de la mar que tienes delante encajan con tu barco, tu tripulación y el plan de navegación.

    Si la respuesta no está clara, retrasar la salida también es una decisión marinera.

    Comunica tu plan de navegación

    Para una salida corta no necesitas convertir el plan en un expediente, pero sí conviene que una persona responsable en tierra sepa:

    • qué barco sale;
    • quién va a bordo;
    • hacia dónde piensas navegar;
    • la hora aproximada de regreso;
    • cómo contactar contigo.

    Un mensaje puede ser suficiente, siempre que quien lo recibe sepa qué hacer si no regresas o no das noticias a la hora acordada.

    No se trata solo de decir “me voy a navegar”, sino de dejar información que realmente pueda ser útil si algo ocurre.

    Preguntas frecuentes

    ¿Tengo que comprobar el aceite si el motor tiene pocas horas?

    Sí.

    Un motor reciente también puede sufrir una pérdida, una conexión mal ajustada o un problema de mantenimiento. Comprobar el nivel antes de salir cuesta menos de un minuto y te permite detectar cambios respecto a la salida anterior.

    Las pocas horas de funcionamiento no sustituyen una inspección básica.

    ¿Puedo sustituir la radio VHF por el teléfono móvil?

    No cuando el VHF forma parte del equipo que corresponde llevar a bordo.

    El teléfono puede ser muy útil y conviene llevarlo cargado y protegido del agua, pero depende de cobertura terrestre y no ofrece las mismas funciones de comunicación marítima.

    El VHF permite contactar por los canales marítimos establecidos y puede ser recibido por otras estaciones o embarcaciones dentro de su alcance. Si además dispone de LSD/DSC correctamente configurada, añade funciones específicas para transmitir alertas digitales de socorro.

    Lo sensato es no enfrentar móvil y VHF: utiliza cada uno para lo que sirve y lleva operativos los equipos que te correspondan.

    ¿Qué hago si encuentro agua salada en la sentina justo antes de salir?

    No zarpes hasta entender de dónde viene y valorar si la entrada está controlada.

    Comprueba grifos de fondo, manguitos, transductores, sistema del eje y cualquier elemento situado bajo la línea de flotación que pueda explicar la presencia de agua.

    Evita improvisar reparaciones como apretar una pieza “un poco más” sin conocer exactamente el sistema. Algunas bocinas, cierres de eje y válvulas requieren procedimientos diferentes y una intervención incorrecta puede empeorar la fuga.

    Si no puedes identificar el origen o no estás seguro de que la entrada esté controlada, el barco se queda en puerto hasta revisarlo.

    Navegar con tranquilidad empieza antes de arrancar. No hace falta convertir cada salida en una inspección de taller, pero sí adoptar una rutina que permita detectar cambios: una sentina distinta de ayer, una batería que gira más despacio, un manguito húmedo, una previsión que ha empeorado o un chaleco que ya no está donde debería.

    Cuando estas comprobaciones se vuelven habituales dejan de parecer una pérdida de tiempo. Son simplemente parte de salir a navegar.

    La mejor emergencia sigue siendo la que se detecta en el pantalán.

  • Puerto de Motril concentra tres escalas de Norwegian en la segunda mitad de agosto

    Puerto de Motril concentra tres escalas de Norwegian en la segunda mitad de agosto

    El Puerto de Motril concentra tres escalas de Norwegian Cruise Line entre el 19 y el 28 de agosto de 2026, con dos visitas del Norwegian Dawn y una del Norwegian Sky. La primera figura en el calendario del día 19, mientras que las dos siguientes están programadas para el 26 y el 28 de agosto, según la previsión oficial de cruceros de la Autoridad Portuaria de Motril.

    Las tres operaciones reúnen una capacidad teórica de 6.684 pasajeros: 2.340 plazas en cada escala del Norwegian Dawn y 2.004 en la del Norwegian Sky. Se trata de la capacidad publicada para los buques y no del número definitivo de cruceristas que desembarcarán en Motril, que dependerá de la ocupación efectiva de cada barco.

    La concentración llega además en el tramo final de un verano especialmente activo para el tráfico de cruceros. Entre junio y septiembre, la Autoridad Portuaria prevé que 23 buques hayan realizado escala en Motril, con más de 47.000 pasajeros, pese a que el verano se considera tradicionalmente temporada baja para este tipo de tráfico en el puerto granadino.

    Norwegian concentra tres escalas en Motril entre el 19 y el 28 de agosto

    La segunda mitad de agosto reúne tres operaciones de la misma naviera en apenas diez días. La previsión oficial queda distribuida así:

    Fecha Crucero Capacidad publicada Procedencia Destino
    19 de agosto Norwegian Dawn 2.340 Valencia Gibraltar
    26 de agosto Norwegian Dawn 2.340 Cádiz Gibraltar
    28 de agosto Norwegian Sky 2.004 Cádiz Cartagena

    La secuencia incorpora a Motril a dos tipos de recorrido. El Norwegian Dawn enlaza el puerto granadino con Valencia o Cádiz antes de continuar hacia Gibraltar, mientras que el Norwegian Sky tiene prevista una escala entre Cádiz y Cartagena.

    Estas tres visitas forman parte de una presencia todavía mayor de Norwegian durante agosto. El Norwegian Dawn aparece también en la programación de los días 5 y 12, de modo que la compañía protagoniza las cinco escalas previstas en el puerto durante todo el mes.

    El Norwegian Dawn abrió la serie del 19 de agosto

    La primera de las tres escalas de esta segunda mitad de agosto corresponde al Norwegian Dawn. El calendario portuario sitúa su visita el día 19, procedente de Valencia y con Gibraltar como siguiente destino, dentro de la sucesión de escalas semanales que el buque mantiene en Motril durante buena parte del verano.

    Más que una visita aislada, el paso del Norwegian Dawn forma parte de una relación especialmente intensa entre el buque y el Puerto de Motril durante 2026. Ya a comienzos de temporada, la Autoridad Portuaria situaba al barco como uno de los protagonistas del ejercicio y llegó a prever 28 escalas entre abril y octubre, con una frecuencia prácticamente semanal.

    El calendario se ha ido ajustando posteriormente, algo habitual en las programaciones de cruceros. Por eso, para las fechas concretas de agosto y septiembre conviene utilizar siempre la previsión más reciente publicada por el puerto.

    El Norwegian Dawn regresará al Puerto de Motril el 26 de agosto

    La siguiente visita está prevista para el miércoles 26 de agosto. Será de nuevo el Norwegian Dawn, aunque esta vez llegará procedente de Cádiz antes de continuar hacia Gibraltar.

    Será la cuarta escala programada del barco en Motril durante agosto, después de las de los días 5, 12 y 19. La previsión actual mantiene para esta operación una capacidad de 2.340 pasajeros.

    La continuidad se prolongará en septiembre. El calendario recoge nuevas visitas del Norwegian Dawn los días 2, 9, 16, 23 y 30 de septiembre, alternando nuevamente Cádiz y Valencia como puertos de procedencia y Gibraltar como destino posterior.

    Ese patrón semanal es probablemente uno de los datos más relevantes de la temporada: Motril deja de aparecer únicamente como una escala ocasional para un mismo buque y pasa a formar parte de una secuencia reiterada dentro de sus itinerarios.

    El Norwegian Sky cerrará agosto con una escala el día 28

    Dos días después de la próxima visita del Norwegian Dawn, el calendario recoge la llegada del Norwegian Sky el viernes 28 de agosto.

    En este caso, el barco llegará desde Cádiz y continuará hacia Cartagena, con una capacidad total publicada de 2.004 pasajeros.

    La escala introduce un segundo buque de Norwegian Cruise Line en la programación de la segunda mitad del mes y rompe el patrón Cádiz o Valencia-Motril-Gibraltar que mantiene habitualmente el Norwegian Dawn.

    El Norwegian Sky tampoco es un desconocido para Motril. Ya aparece en el histórico del puerto en diferentes temporadas, incluida una escala en julio de 2025 y otras operaciones posteriores de la compañía.

    Su visita del día 28 cerrará un agosto en el que toda la actividad crucerística programada en Motril corresponde a Norwegian Cruise Line.

    Las tres escalas suman una capacidad teórica de 6.684 pasajeros

    La suma de las capacidades publicadas para estas tres operaciones alcanza las 6.684 plazas: 4.680 correspondientes a las dos visitas del Norwegian Dawn y 2.004 a la del Norwegian Sky.

    La distinción entre capacidad y pasajeros reales es importante. Una previsión portuaria puede indicar cuántas personas puede transportar un buque, pero la ocupación efectiva de una escala concreta puede ser menor.

    Por tanto, las 6.684 plazas permiten dimensionar el volumen potencial asociado a las tres operaciones, pero no deben presentarse como una cifra cerrada de cruceristas desembarcados.

    Lo que sí resulta significativo es la frecuencia: tres escalas de la misma compañía en diez días, con apenas 48 horas entre las programadas para el 26 y el 28 de agosto.

    Agosto de 2026 multiplica la actividad respecto al mismo mes de 2025

    La comparación con el año anterior ayuda a entender mejor el cambio.

    En agosto de 2025, el histórico oficial recoge únicamente dos escalas: el Spirit of Adventure, con capacidad para 999 pasajeros, el 2 de agosto, y el Seven Seas Splendor, con 750 plazas, el día 25. La capacidad conjunta publicada para ambas operaciones era de 1.749 pasajeros.

    En agosto de 2026, el calendario recoge cinco escalas: cuatro del Norwegian Dawn y una del Norwegian Sky. La capacidad agregada publicada asciende a 11.364 plazas.

    La comparación no significa que Motril vaya a recibir exactamente ese número de pasajeros, pero sí muestra una diferencia clara en la intensidad de la programación. El mes pasa de dos visitas separadas en 2025 a una presencia prácticamente semanal de Norwegian durante agosto de 2026.

    También cambia el perfil de la programación. Mientras que las dos escalas de agosto de 2025 correspondían a navieras distintas, en 2026 una sola compañía concentra toda la actividad del mes.

    Valencia, Cádiz, Gibraltar y Cartagena sitúan a Motril dentro de rutas del Mediterráneo occidental

    Las tres escalas de la segunda mitad de agosto conectan Motril con cuatro puertos que forman parte habitual de itinerarios por la península ibérica y el Mediterráneo occidental.

    El Norwegian Dawn aparece el día 19 dentro del recorrido Valencia-Motril-Gibraltar y el día 26 en el tramo Cádiz-Motril-Gibraltar. El Norwegian Sky completa la secuencia el día 28 con Cádiz-Motril-Cartagena.

    Esta posición intermedia resulta relevante porque muestra cómo el puerto se integra en rutas más amplias y no únicamente como destino terminal. En el caso del Norwegian Dawn, además, la repetición semanal permite incorporar Motril de forma estable dentro de una programación que alterna distintos puertos españoles.

    Para el destino, esa continuidad importa más que una única escala de gran capacidad. La repetición aumenta el número de jornadas con cruceristas en tierra y multiplica las oportunidades para que excursiones, transporte, restauración, comercio y servicios turísticos participen de la actividad generada por los buques.

    Norwegian Cruise Line gana peso en la temporada de cruceros de Motril

    La presencia de Norwegian en 2026 va mucho más allá de las cinco escalas de agosto.

    La programación de la temporada incluye visitas de distintos barcos de la compañía. Junto al Norwegian Dawn y el Norwegian Sky, el calendario ha incorporado otros buques de Norwegian Cruise Line en diferentes momentos del año, reforzando la presencia de la naviera en la dársena granadina.

    El dato más significativo sigue siendo, no obstante, el Norwegian Dawn. A comienzos del ejercicio, el Puerto preveía 28 escalas del barco entre abril y octubre. Esa previsión inicial ya mostraba el peso que iba a tener el buque dentro del calendario de 2026.

    La última actualización del verano ofrece otra fotografía complementaria: entre junio y septiembre, el Norwegian Dawn suma 18 escalas previstas, lo que lo convierte en el buque con mayor presencia en Motril durante ese periodo.

    Esa regularidad coloca las visitas del 19 y 26 de agosto dentro de una operativa recurrente, en lugar de tratarlas como dos acontecimientos independientes.

    De 42 escalas en 2025 a una temporada 2026 de récord

    El crecimiento adquiere todavía más perspectiva al comparar temporadas completas.

    El Puerto de Motril cerró 2025 con 42 escalas, 40.636 pasajeros de crucero y 20.765 tripulantes. Las 42 escalas supusieron el mayor registro de los veinte años anteriores y un incremento del 10,5 % respecto a 2024.

    Las previsiones de 2026 han ido actualizándose a medida que avanzaba la temporada. En febrero, la Autoridad Portuaria manejaba un escenario de 73 escalas y 126.746 plazas de pasajeros.

    Posteriormente, los ajustes de programación modificaron esas cifras. La actualización oficial publicada el 14 de agosto de 2026 sitúa ahora el cierre previsto de la temporada, entre abril y noviembre, en 68 escalas, 123.997 pasajeros y 53.660 tripulantes.

    Utilizar esta última previsión resulta importante porque evita mezclar cifras que correspondían a momentos diferentes del calendario.

    Incluso con el ajuste de 73 a 68 escalas, el volumen previsto sigue situándose claramente por encima del cierre de 2025.

    Un verano con más de 47.000 pasajeros pese a ser temporada baja

    Uno de los datos más llamativos de la programación de 2026 es que el aumento de actividad se produce también en meses que tradicionalmente tienen menos peso.

    Entre junio y septiembre, la Autoridad Portuaria calcula que 23 buques habrán realizado escala, con más de 47.000 pasajeros y una cantidad similar de tripulantes. El propio puerto señala que el verano se considera temporada baja para los cruceros en Motril, ya que primavera y otoño suelen concentrar un volumen mayor de pasajeros.

    Esto da una dimensión distinta a las cinco escalas de agosto. No solo aumentan la actividad durante un mes concreto, sino que contribuyen a extender el calendario crucerístico más allá de los periodos tradicionalmente más fuertes.

    El crecimiento también ha obligado a reforzar la parte operativa. En mayo, la Autoridad Portuaria puso en marcha un protocolo específico para las operaciones de cruceros con el objetivo de coordinar seguridad, accesos y funcionamiento de las instalaciones durante una temporada con un volumen excepcional de actividad.

    El calendario de 2026 contempla además varias jornadas con dobles escalas y una triple escala prevista para noviembre, otro indicador de la presión operativa que puede alcanzar la terminal durante determinados días.

    Qué busca Motril cuando los cruceristas bajan del barco

    El impacto de las escalas no termina cuando el buque amarra.

    La estrategia del Puerto de Motril busca que parte de la actividad generada por los cruceros se distribuya por la ciudad, la Costa Tropical y otros puntos de la provincia. Para ello se han incorporado propuestas de turismo activo y experiencias vinculadas al entorno natural, con actividades como buceo, pádel surf y otras opciones acuáticas.

    Dentro de esa estrategia se incluyen también los denominados Green Tours, con 21 propuestas orientadas a diversificar la oferta y distribuir a los visitantes por distintos recursos del territorio.

    El objetivo declarado por la Autoridad Portuaria es evitar que el crecimiento del número de cruceristas se traduzca únicamente en mayor concentración de visitantes, y favorecer en cambio una distribución más equilibrada de la actividad turística.

    La planificación va acompañada además de estudios con la Universidad de Granada. El Puerto mantiene acuerdos para analizar el impacto socioeconómico de los cruceros y estudiar aspectos como los recursos patrimoniales, naturales y culturales disponibles, la capacidad de carga de los destinos próximos, la accesibilidad y la oferta específica para cruceristas.

    En ese contexto, las tres escalas de Norwegian de finales de agosto no son únicamente tres movimientos de buques. Cada visita abre una nueva jornada en la que miles de pasajeros potenciales pueden desplazarse por Motril y su entorno, contratar excursiones o consumir servicios fuera del recinto portuario.

    Dónde consultar las próximas escalas de cruceros en Motril

    La Autoridad Portuaria mantiene una previsión oficial de cruceros en la que publica el nombre del buque, fecha de llegada, capacidad total, procedencia, destino y compañía de cada escala.

    Después de la visita recogida para el 19 de agosto, las dos próximas operaciones de Norwegian están previstas para el 26 de agosto con el Norwegian Dawn y el 28 de agosto con el Norwegian Sky. En septiembre, la programación continúa con nuevas llegadas del Norwegian Dawn desde el día 2.

    Como ocurre con cualquier calendario de cruceros, las previsiones pueden modificarse por razones operativas, meteorológicas o comerciales. Por eso conviene comprobar la información oficial cuando se acerque cada fecha.

  • Qué revisar antes de comprar un barco en verano: guía paso a paso

    Qué revisar antes de comprar un barco en verano: guía paso a paso

    Comprar un barco en verano tiene un problema evidente: todo invita a decidir demasiado rápido. Hace buen tiempo, apetece empezar a navegar cuanto antes y, cuando aparece una embarcación que encaja, es fácil pensar que si no cierras la operación hoy alguien se adelantará mañana.

    Esa urgencia juega a favor del vendedor y en contra del comprador.

    Si quieres saber qué revisar antes de comprar un barco en verano, conviene empezar por la documentación, el casco, el motor, la instalación eléctrica y el estado real del equipamiento. Saber qué revisar en un barco antes de comprarlo puede evitar que una compra aparentemente buena termine convirtiéndose en una cadena de reparaciones nada más empezar la temporada.

    Y hay un detalle importante: muchos problemas no aparecen con el barco parado en el amarre. Se descubren cuando el motor trabaja bajo carga, la instalación eléctrica lleva un rato funcionando o la embarcación sale por fin a navegar.

    Qué revisar antes de comprar un barco en verano: guía paso a paso

    En plena temporada es fácil tomar decisiones que probablemente pensarías dos veces en invierno. Quieres aprovechar el barco cuanto antes y, si encuentras uno que encaja en precio, eslora y equipamiento, aparece el miedo a que otro comprador se adelante.

    El problema es que la prisa cambia la forma de valorar el barco. Una tapicería limpia, el casco recién pulido o una electrónica que enciende correctamente pueden causar una buena primera impresión, pero dicen poco sobre el estado del motor, la obra viva, las baterías o el mantenimiento que tendrás que asumir después de la compra.

    Además, en verano interesa especialmente saber cuándo se realizó la última varada, qué mantenimiento se ha hecho antes de poner el barco a la venta y qué trabajos están pendientes. Si compras en julio y descubres a las pocas semanas que necesita antifouling, baterías, revisión de motor o sustituir algún equipo de seguridad, parte del presupuesto que habías reservado para navegar se irá directamente al taller.

    No se trata de desconfiar de un barco porque esté impecable. Se trata de separar la buena presentación del estado real de la embarcación y no dejar que las ganas de estrenarla sustituyan una revisión seria.

    La documentación que debes revisar antes de comprar un barco

    Antes de empezar a mirar motores, tapicerías o electrónica, revisa los papeles. Una embarcación puede estar impecable y seguir siendo una mala compra si la documentación no está clara.

    Lo primero es comprobar que la persona que vende puede acreditar la titularidad de la embarcación. Verifica que los datos identificativos del barco coinciden con la documentación y, si interviene otra persona en la operación, asegúrate de que puede actuar legalmente en nombre del propietario.

    Marina Mercante detalla la documentación y los trámites necesarios en la compraventa de una embarcación, incluida la solicitud del cambio de dominio y el contrato de compraventa.

    También debes revisar el certificado de navegabilidad y los reconocimientos que correspondan a esa embarcación. No todos los barcos de recreo están sujetos exactamente a las mismas inspecciones ni con la misma periodicidad, por lo que conviene comprobar qué le corresponde al barco concreto y cuándo deberá superar su próxima revisión.

    El Real Decreto 1434/1999 sobre inspecciones de embarcaciones de recreo regula los reconocimientos y el certificado de navegabilidad aplicables dentro de su ámbito.

    Después viene una parte que dice mucho sobre cómo se ha cuidado: el historial de mantenimiento. Facturas de revisiones de motor, varadas, antifouling, sustitución de ánodos, baterías o reparaciones importantes ayudan a reconstruir la vida real del barco. Un propietario que puede documentar lo que ha ido haciendo ofrece mucha más información que uno que simplemente asegura que “siempre se ha mantenido bien”.

    Si la operación lo requiere, comprueba también la situación registral y la existencia de posibles cargas antes de cerrar la compra. El Registro de Bienes Muebles da publicidad, entre otros aspectos, a la propiedad y a determinadas cargas o gravámenes inscritos sobre buques y otros bienes muebles registrables.

    Y presta atención a una señal bastante sencilla: si el vendedor evita enseñar documentación, los datos no coinciden o las explicaciones cambian cada vez que preguntas, no entregues una señal hasta haber aclarado qué ocurre.

    Una avería mecánica puede presupuestarse. Un problema documental descubierto después de pagar puede ser bastante más complicado.

    Cómo revisar un barco antes de comprarlo paso a paso

    Una vez comprobada la documentación, llega el momento de revisar la embarcación. Aquí conviene seguir un orden y no dejarse llevar por lo que más llama la atención a primera vista: casco, motor, instalación eléctrica, interior, equipamiento y, después, prueba de navegación.

    No necesitas ser mecánico naval para detectar señales de alerta. El objetivo de esta primera revisión es saber qué estás comprando, localizar puntos que requieren una comprobación más profunda y decidir cuándo merece la pena llamar a un profesional antes de entregar el dinero.

    Casco: mejor verlo fuera del agua

    Siempre que sea posible, inspecciona el barco fuera del agua. Desde el pantalán puedes comprobar la parte visible, pero para valorar correctamente la obra viva necesitas verla.

    Busca grietas, golpes, deformaciones, reparaciones anteriores y diferencias de acabado que indiquen que se ha trabajado sobre alguna zona. Una reparación no significa necesariamente que el barco esté en mal estado, pero sí merece una explicación: qué ocurrió, quién realizó el trabajo y cómo se reparó.

    En embarcaciones de fibra, presta atención también a la aparición de ampollas. Pueden ser un indicio de problemas relacionados con humedad u ósmosis, aunque su alcance no debería diagnosticarse únicamente a simple vista.

    Aprovecha para revisar alrededor de pasacascos, eje, timón, hélice y otros elementos sumergidos. Holguras, corrosión o reparaciones poco cuidadas pueden anticipar trabajos que tendrás que asumir después de la compra.

    Y cuidado con sacar conclusiones mediante trucos demasiado simples. Presionar el casco con la mano no permite descartar problemas estructurales. Si aparecen grietas sospechosas, ampollas, reparaciones sin documentar o dudas sobre el laminado, una inspección profesional puede incluir percusión, mediciones de humedad y otras comprobaciones específicas.

    Si para inspeccionar correctamente la obra viva necesitas sacar la embarcación, ten en cuenta también el coste de la operación. En Nautes tienes un desglose sobre cuánto cuesta realmente un varadero y qué partidas pueden aparecer además de la propia varada.

    Un casco recién pintado no siempre es una ventaja

    Encontrar la obra viva recién preparada y con antifouling nuevo puede ser una buena señal: quizá el propietario simplemente haya realizado el mantenimiento que correspondía.

    Pero también significa que parte del estado anterior del casco ya no está a la vista.

    Pregunta cuándo se realizó el trabajo, qué productos se utilizaron y si hubo alguna reparación previa. Si existen facturas o fotografías tomadas durante la varada, pueden aportar mucha más información que una capa de pintura recién aplicada.

    Motor: intenta verlo arrancar completamente en frío

    El motor puede convertir una buena compra en una factura importante, así que no te conformes con verlo funcionando unos minutos amarrado en puerto.

    Siempre que sea posible, acuerda con el vendedor que no arranque el motor antes de tu llegada. Un motor realmente frío permite comprobar mejor cómo arranca después de varias horas parado. Apagar un motor caliente y volver a arrancarlo delante del comprador no sirve para hacer esta comprobación.

    Observa cuánto tarda en arrancar, si mantiene el ralentí con normalidad y qué ocurre durante los primeros minutos. También merece la pena prestar atención al humo del escape, pero sin diagnosticar una avería únicamente por su color. Un humo anormal o persistente puede tener distintos orígenes y debe valorarse junto con otros síntomas.

    Abre el compartimento del motor y mira más allá de si está limpio. Busca restos de aceite, combustible o refrigerante, corrosión, manguitos deteriorados, abrazaderas en mal estado y reparaciones improvisadas.

    Comprueba además las horas de motor y el mantenimiento documentado. Las horas por sí solas dicen menos de lo que parece: un motor con más uso y revisiones acreditadas puede estar en mejores condiciones que otro con pocas horas pero sin historial de mantenimiento.

    Y todavía quedará una prueba fundamental: comprobar cómo trabaja bajo carga durante la navegación. Temperatura, revoluciones, vibraciones, respuesta al acelerar y posibles alarmas pueden comportarse de forma muy distinta en marcha que con el barco amarrado.

    Instalación eléctrica: cuidado con los años de modificaciones

    La instalación eléctrica es uno de esos puntos donde se descubre rápidamente cómo se ha mantenido un barco.

    Con los años es habitual añadir electrónica, bombas, cargadores, iluminación o nuevos equipos. El problema aparece cuando cada propietario ha ido incorporando cosas sin mantener una instalación ordenada.

    Revisa el cuadro eléctrico, las baterías y, cuando sean accesibles, las conexiones. Busca terminales con corrosión, cables sin identificar, empalmes improvisados, fusibles puenteados o cableado añadido sin una protección clara.

    Enciende los equipos uno por uno: luces de navegación, iluminación interior, bombas, instrumentos, electrónica y demás consumidores instalados. No basta con que la pantalla principal se ilumine.

    Pregunta también por la antigüedad de las baterías. Una batería puede aparentemente funcionar en puerto y mostrar su verdadero estado cuando tiene que alimentar varios consumidores o realizar un arranque.

    Una instalación limpia y ordenada no garantiza que todo esté perfecto, pero un cuadro lleno de cables añadidos sin criterio sí justifica una revisión más detallada.

    Interior: busca humedad, no solo limpieza

    Un interior recién limpiado causa buena impresión, pero lo que interesa es saber cómo ha envejecido el barco.

    Abre armarios, cofres, registros y zonas poco visibles. Mira debajo de colchones y alrededor de portillos, escotillas y encuentros de cubierta. Busca manchas, madera hinchada, tornillería oxidada, revestimientos despegados o señales de filtraciones anteriores.

    El olor también puede darte pistas. Un ambiente cerrado después de semanas sin ventilación no es necesariamente preocupante, pero un olor persistente a humedad merece investigar de dónde procede.

    Y tampoco te quedes únicamente con la humedad visible en el interior. Si sospechas de una entrada de agua en cubierta o de problemas en una estructura tipo sándwich, determinar su alcance puede requerir una inspección más profunda.

    Otro punto importante es la sentina. Comprueba si está razonablemente limpia, si hay agua acumulada y, sobre todo, qué aspecto tiene esa agua. Restos aceitosos, combustible u olores extraños merecen una explicación.

    Equipamiento: comprueba qué funciona de verdad

    Que un anuncio indique GPS, piloto automático, molinete eléctrico, frigorífico o sonda no significa que todos esos equipos funcionen correctamente.

    Pide probar lo que se incluye en la venta.

    Comprueba electrónica, bombas de agua, molinete, cargadores, frigorífico, luces, instrumentos y cualquier equipo que tenga un coste significativo de sustitución.

    Presta especial atención a la electrónica antigua. Que un plotter encienda no significa necesariamente que siga siendo práctico: puede utilizar cartografía difícil de actualizar, tener conexiones obsoletas o estar cerca del final de su vida útil.

    Haz también una lista de lo que se queda a bordo. Si en el anuncio aparecen auxiliar, fueraborda, defensas, cabos, herramientas o determinados accesorios, es mejor dejar claro qué está incluido en el precio antes de cerrar la operación.

    Equipo de seguridad: revisa estado y caducidades

    No valores el material de seguridad simplemente porque “venga con el barco”.

    Comprueba qué equipos corresponden a esa embarcación y a su zona de navegación y revisa el estado de los que se incluyen en la venta.

    El Real Decreto 339/2021 sobre equipo de seguridad de las embarcaciones de recreo establece el material obligatorio dentro de su ámbito en función, entre otros factores, de la zona en la que se navega.

    Chalecos, extintores, señales de socorro, balsas cuando correspondan y otros elementos pueden necesitar mantenimiento, revisión periódica o sustitución. También merece la pena comprobar el funcionamiento de las bombas de achique y sus sistemas de activación.

    Aquí hay una diferencia importante: que el vendedor entregue material de seguridad no significa automáticamente que ese material esté vigente ni que el barco esté completamente equipado para el uso que tú quieres darle.

    Haz números con lo que tendrás que sustituir nada más comprarlo. Varias pequeñas partidas de seguridad, baterías, electrónica o mantenimiento pendientes pueden cambiar bastante el coste real de una embarcación aparentemente barata.

    Cuándo merece la pena contratar una inspección precompra

    Cuanto mayor sea el valor del barco y más complejos sean sus sistemas, menos sentido tiene intentar resolver toda la inspección por cuenta propia.

    Un profesional puede detectar indicios que un comprador sin experiencia pasaría por alto y ayudarte a distinguir entre desgaste normal, mantenimiento pendiente y un problema que debería hacerte renegociar el precio o abandonar la compra.

    Además, una buena inspección no sirve únicamente para decidir si compras o no. También puede darte una lista bastante precisa de los trabajos que tendrás que realizar durante los primeros meses.

    Eso permite negociar con números encima de la mesa.

    Porque el objetivo no es encontrar un barco usado sin ningún defecto. Es mucho más realista: saber qué defectos tiene, cuánto puede costar solucionarlos y decidir si el precio sigue teniendo sentido antes de firmar.

    La prueba de navegación: donde aparecen problemas que en puerto no se ven

    Una inspección en seco y una revisión del motor en el amarre aportan mucha información, pero no permiten saber cómo se comporta realmente el barco navegando.

    Por eso, antes de cerrar la compra, merece la pena realizar una prueba de navegación suficientemente larga como para comprobar motor, transmisión, gobierno, instrumentación y comportamiento general de la embarcación.

    No se trata simplemente de salir del puerto, dar una vuelta de diez minutos y regresar.

    Empieza observando cómo maniobra a baja velocidad y cómo responde el gobierno. Después, aumenta las revoluciones progresivamente y presta atención a vibraciones, ruidos, temperatura del motor, humos, alarmas y respuesta al acelerar.

    Cuando las condiciones permitan hacerlo con seguridad, comprueba también cómo mantiene el régimen de crucero y si el motor alcanza las revoluciones esperables para esa instalación. Un motor que funciona correctamente al ralentí puede mostrar problemas de refrigeración, alimentación de combustible o rendimiento cuando trabaja durante un tiempo bajo carga.

    Si lleva uno o varios motores intraborda, aprovecha para revisar nuevamente el compartimento después de haber navegado. Una fuga que no estaba presente en frío puede aparecer cuando el motor alcanza temperatura y el sistema lleva un rato trabajando.

    Prueba también el barco, no solo el motor

    Es fácil concentrarse tanto en la mecánica que se olvida el resto de la embarcación.

    Durante la navegación comprueba el gobierno, trimado si dispone de él, piloto automático, sonda, corredera, GPS/plotter y demás instrumentación instalada. Si lleva molinete, flaps, hélice de proa u otros equipos importantes, es un buen momento para verificar su funcionamiento cuando sea posible.

    Escucha también el barco. Crujidos anormales, vibraciones que aparecen a determinadas revoluciones o movimientos extraños del timón no deberían ignorarse simplemente porque la embarcación “navega bien”.

    Mira igualmente la sentina antes y después de la prueba. Si aparece agua, aceite o cualquier otro líquido que antes no estaba allí, hay que averiguar de dónde procede.

    No aceptes una prueba hecha únicamente para vender el barco

    Lo ideal es que la prueba permita comprobar el funcionamiento del barco en distintas condiciones razonables, no únicamente navegar unos minutos al régimen que el vendedor considere conveniente.

    Eso no significa llevar un motor usado al límite sin necesidad. Significa disponer de tiempo suficiente para que alcance su temperatura normal de funcionamiento y comprobar cómo responde a diferentes regímenes.

    Si el vendedor evita sistemáticamente determinadas comprobaciones, no quiere navegar con el barco o pone dificultades para realizar una inspección profesional, pregunta por qué antes de seguir adelante.

    Una prueba de navegación satisfactoria tampoco sustituye una inspección precompra cuando el valor de la operación la justifica. Ambas comprobaciones se complementan: una permite revisar el estado del barco y la otra comprobar cómo funciona realmente en el agua.

    Y si durante la prueba aparece una anomalía, no hace falta decidir en ese momento si es grave o no. Anótala, pide que se diagnostique y averigua cuánto cuesta solucionarla antes de negociar el precio definitivo.

    Errores comunes al comprar un barco en verano

    En verano, el principal enemigo del comprador no suele ser la falta de oferta, sino la sensación de que tiene que decidir rápido. Encuentras un barco que encaja, imaginas las próximas semanas navegando y empiezas a justificar pequeños defectos que en otro momento analizarías con más calma.

    Uno de los errores más habituales es enamorarse del primer barco que cumple los requisitos básicos. Antes de decidir, compara varias unidades similares en eslora, motorización, año y equipamiento. No solo te ayudará a saber si el precio es razonable; también empezarás a distinguir mejor qué desgaste es normal y qué debería preocuparte.

    Otro error es negociar únicamente sobre el precio anunciado. En un barco usado importa mucho más cuánto tendrás que gastar después de comprarlo. Una unidad 5.000 euros más barata puede ser peor compra si necesita inmediatamente una varada, baterías, revisión de motor, electrónica o reparaciones en el casco.

    Por eso, los defectos encontrados durante la inspección no deberían quedarse en una lista de “cosas para hacer algún día”. Pide presupuesto para los trabajos importantes y utiliza esas cifras para valorar la operación. Negociar con el coste de una reparación encima de la mesa es muy diferente a pedir una rebaja simplemente porque sí.

    También conviene tener cuidado con las señales y reservas realizadas por miedo a perder la oportunidad. Antes de entregar dinero, deja claras las condiciones de la operación y qué ocurre si una inspección técnica o la prueba de navegación descubre un problema relevante.

    Y hay una regla especialmente útil en plena temporada: no compres pensando únicamente en cuánto vas a disfrutar el barco este verano. Pregúntate también qué tendrás que hacerle cuando termine la temporada.

    Un barco usado no necesita estar perfecto para ser una buena compra. Necesita tener un precio coherente con su estado real y con el dinero que tendrás que invertir para dejarlo como necesitas.

    Los gastos que debes calcular antes de comprar un barco

    El precio de compra es solo una parte de lo que vas a gastar. Antes de hacer una oferta, conviene calcular cuánto dinero necesitarás para poner el barco a tu nombre, dejarlo en condiciones y mantenerlo durante el primer año.

    El amarre suele ser una de las partidas más importantes, pero no la única. Tendrás que contar con seguro, mantenimiento, combustible y los gastos asociados al uso que tengas previsto darle.

    Marina Mercante también recoge las obligaciones tributarias asociadas a la adquisición de una embarcación de recreo, un apartado que conviene revisar antes de calcular el coste total de la operación.

    En un barco usado hay además otra partida que merece un presupuesto separado: la puesta a punto después de la compra.

    Una batería cerca del final de su vida útil, una revisión de motor pendiente, antifouling, ánodos, material de seguridad que necesita sustituirse o una electrónica que funciona pero está obsoleta pueden parecer gastos pequeños cuando se valoran por separado. Cuando aparecen varios a la vez, la cifra cambia bastante.

    En Nautes hemos analizado precisamente los gastos ocultos al comprar un barco de segunda mano y las señales que suelen indicar que existe mantenimiento acumulado pendiente.

    Por eso, durante la inspección precompra merece la pena clasificar lo que encuentres en tres grupos: lo que necesita reparación inmediata, lo que tendrás que sustituir durante el próximo año y lo que simplemente sería conveniente mejorar.

    Esa separación ayuda a distinguir entre un barco que necesita el mantenimiento normal de cualquier embarcación usada y otro que requiere una inversión importante nada más comprarlo.

    También evita uno de los errores más habituales al comparar dos barcos. Una embarcación de 30.000 euros con mantenimiento reciente, baterías en buen estado y una varada recién realizada puede resultar más económica que otra anunciada por 25.000 euros a la que tengas que invertir varios miles nada más recibir las llaves.

    La cifra que realmente interesa antes de decidir no es únicamente el precio anunciado, sino esta:

    precio de compra + gastos de la operación + puesta a punto inmediata + coste previsto del primer año.

    Si quieres calcular esta última parte con más detalle, consulta también cuánto puede costar mantener un barco al año según su eslora y puerto.

    Cuando comparas barcos utilizando ese cálculo, algunas supuestas oportunidades dejan de parecer tan baratas.

    Checklist para revisar un barco antes de comprarlo

    Después de ver varios barcos es fácil mezclar información o dejarse algún punto importante sin comprobar. Llevar una lista preparada ayuda a comparar embarcaciones con el mismo criterio y evita decidir únicamente por la impresión que te haya causado una de ellas.

    Documentación

    • Titularidad del vendedor comprobada.
    • Datos de la embarcación coinciden con la documentación.
    • Certificado de navegabilidad y reconocimientos revisados cuando correspondan.
    • Posibles cargas o situación registral comprobadas si la operación lo requiere.
    • Facturas e historial de mantenimiento disponibles.
    • Reparaciones importantes anteriores identificadas y, cuando sea posible, documentadas.

    Casco y cubierta

    • Obra viva inspeccionada fuera del agua siempre que sea posible.
    • Sin grietas, deformaciones o reparaciones sospechosas pendientes de aclarar.
    • Ampollas o posibles indicios de humedad valorados.
    • Pasacascos, timón, eje, hélice y elementos sumergidos revisados.
    • Escotillas, portillos y cubierta sin señales importantes de filtraciones.

    Motor e instalación

    • Motor comprobado realmente en frío.
    • Arranque y ralentí normales.
    • Sin fugas evidentes de aceite, combustible o refrigerante.
    • Manguitos, correas y conexiones revisados.
    • Horas de motor comprobadas.
    • Historial de mantenimiento disponible.
    • Baterías y cuadro eléctrico revisados.
    • Sin empalmes o modificaciones eléctricas que requieran aclaración.

    Interior y equipamiento

    • Sin humedades importantes ni olor persistente a moho.
    • Sentinas inspeccionadas.
    • Bombas y sistemas de agua comprobados.
    • Electrónica principal probada.
    • Equipamiento incluido en la venta identificado.
    • Material de seguridad revisado y caducidades comprobadas cuando correspondan.

    Prueba de navegación

    • Maniobras a baja velocidad comprobadas.
    • Motor probado bajo carga.
    • Temperatura y revoluciones observadas durante la navegación.
    • Sin vibraciones, ruidos o alarmas anormales.
    • Gobierno e instrumentación comprobados.
    • Sentina revisada nuevamente después de navegar.

    Antes de entregar una señal o firmar

    • Precio comparado con embarcaciones similares.
    • Reparaciones pendientes identificadas y, si son importantes, presupuestadas.
    • Coste de la puesta a punto inicial calculado.
    • Amarre, seguro y mantenimiento del primer año incluidos en el presupuesto.
    • Condiciones de cualquier señal o reserva dejadas por escrito.
    • Inspección precompra realizada cuando el valor o el estado del barco la justifiquen.

    No necesitas encontrar una embarcación usada completamente perfecta. Lo importante es saber qué estás comprando antes de acordar el precio.

    Si aparecen defectos, pero están identificados, puedes valorar cuánto cuesta solucionarlos y negociar en consecuencia. El problema empieza cuando compras primero y descubres después todo lo que no revisaste.

    Preguntas frecuentes antes de comprar un barco de segunda mano

    ¿Es recomendable comprar un barco en verano?

    Sí, pero conviene evitar que las ganas de aprovechar la temporada aceleren la decisión. Comprar en verano tiene la ventaja de que puedes realizar una prueba de navegación y comprobar el barco en condiciones reales de uso.

    El problema aparece cuando la urgencia por empezar a navegar hace que aceptes una inspección superficial, renuncies a comparar otras embarcaciones o cierres la operación sin conocer los gastos pendientes.

    ¿Es necesario sacar el barco del agua antes de comprarlo?

    En una compra de cierto importe, es muy recomendable. Con el barco en seco puedes inspeccionar la obra viva, hélice, eje o transmisión, timón, pasacascos y otros elementos sumergidos que desde el pantalán no se pueden valorar correctamente.

    Además, si existen sospechas de humedad, ósmosis, golpes o reparaciones anteriores, una inspección en seco permite estudiarlas con mayor detalle.

    ¿Merece la pena contratar un perito antes de comprar un barco?

    Depende del valor, antigüedad y complejidad de la embarcación, pero en muchas operaciones sí. Una inspección precompra puede descubrir problemas que un comprador sin experiencia difícilmente detectará y, sobre todo, ayudarte a estimar cuánto dinero necesitará el barco después de adquirirlo.

    El informe también puede servir para renegociar el precio si aparecen reparaciones importantes o para abandonar la operación si los problemas superan lo que estás dispuesto a asumir.

    ¿Cómo puedo saber si el motor de un barco está en buen estado?

    No existe una única comprobación que permita asegurarlo. Conviene revisar el historial de mantenimiento, observar un arranque realmente en frío, buscar fugas o corrosión y comprobar cómo funciona el motor una vez alcanza su temperatura normal.

    La prueba de navegación bajo carga es especialmente importante. Un motor puede funcionar aparentemente bien al ralentí en el amarre y mostrar problemas de temperatura, vibraciones, alimentación o rendimiento cuando tiene que mover el barco.

    Si el motor representa una parte importante del valor de la embarcación y no tienes conocimientos mecánicos, merece la pena encargar una revisión profesional.

    ¿Qué documentación debo pedir al comprar un barco usado?

    Debes comprobar la identidad y capacidad del vendedor para transmitir la embarcación, que los datos del barco coincidan con su documentación y los certificados o reconocimientos que le correspondan.

    También interesa solicitar facturas e historial de mantenimiento y, cuando la operación lo requiera, comprobar la situación registral y posibles cargas antes de realizar el pago.

    ¿Cuánto dinero debería reservar después de comprar un barco de segunda mano?

    No existe un porcentaje válido para todos los barcos. Dependerá de la eslora, antigüedad, motorización, estado de conservación y mantenimiento realizado por el propietario anterior.

    Lo útil es preparar un presupuesto antes de comprar separando reparaciones inmediatas, mantenimiento previsto durante el primer año y mejoras opcionales. Añade además amarre, seguro, combustible y los gastos asociados a la propia operación.

    Así podrás comparar dos embarcaciones por su coste real y no únicamente por el precio que aparece en el anuncio.

    ¿Qué hago si encuentro problemas durante la inspección?

    Encontrar defectos no significa necesariamente que debas descartar el barco. En una embarcación usada es normal que haya elementos desgastados o mantenimiento pendiente.

    Lo importante es determinar qué problema existe, cuánto cuesta solucionarlo y si afecta a la seguridad o al valor de la embarcación.

    Si es relevante, pide un diagnóstico y un presupuesto antes de cerrar la operación. Con esa información puedes negociar el precio, pedir que se repare antes de la entrega o decidir que ese barco no te interesa.

    ¿Debo entregar una señal antes de hacer la inspección precompra?

    Si es necesario reservar la embarcación antes de completar todas las comprobaciones, evita entregar dinero sin dejar claras por escrito las condiciones.

    Especialmente importante es determinar qué ocurre con la señal si la inspección técnica, la documentación o la prueba de navegación descubren un problema relevante.

    En una compra de importe elevado, las condiciones de la reserva o contrato deberían revisarse con el mismo cuidado que el propio barco.

    Comprar un barco con calma también forma parte de una buena compra

    Comprar un barco en verano tiene una ventaja evidente: si todo está en orden, puedes empezar a disfrutarlo prácticamente desde el primer día. El problema aparece cuando las ganas de navegar hacen que pases por alto comprobaciones que realizarías con más calma en otra época del año.

    No necesitas encontrar un barco usado perfecto. Necesitas conocer su estado real, saber qué mantenimiento tiene pendiente y calcular cuánto tendrás que invertir después de comprarlo.

    Si la documentación está clara, el casco y los sistemas han sido revisados, el motor responde correctamente durante la prueba de navegación y los números siguen teniendo sentido, tendrás muchos más argumentos para tomar una decisión.

    Y si durante el proceso aparece algo que no cuadra, parar también es una buena decisión. En el mercado habrá más barcos.

    La mejor compra no es necesariamente la embarcación que consigues antes, sino aquella cuyos problemas conoces antes de pagarla.

  • Ballesteros e Hidalgo rozan el título europeo de Snipe Máster en Noruega

    Ballesteros e Hidalgo rozan el título europeo de Snipe Máster en Noruega

    La vela andaluza regresa de Noruega con una plata continental. Ángel Ballesteros y Sonia Hidalgo, tripulación del Real Club Náutico de Motril, han terminado segundos en el Campeonato de Europa de Snipe Máster celebrado en Tønsberg.

    La pareja motrileña llegó a la última jornada a solo un punto del liderato después de mantenerse entre los primeros puestos desde el inicio. El título fue finalmente para los belgas Manu Hens y Alexandre Tinoco, mientras que Ballesteros e Hidalgo cerraron el Europeo como subcampeones tras mantener abierta la pelea por el oro hasta el último día.

    Cinco pruebas y una meteorología cambiante

    El campeonato reunió a 46 tripulaciones de 12 países y obligó a competir en condiciones muy distintas, desde jornadas de viento ligero hasta mangas con intensidades de 14 y 15 nudos.

    La competición comenzó con dos pruebas disputadas con viento del sur. Ballesteros e Hidalgo fueron cuartos en la primera y segundos en la siguiente, dos resultados que les permitieron terminar la jornada en la segunda posición de la clasificación general.

    El segundo día apenas dio margen a la flota. Solo pudo completarse una manga y la tripulación del RCN de Motril volvió a responder con un tercer puesto.

    Hens y Tinoco terminaron aquella prueba en cuarta posición. La diferencia quedó reducida a un solo punto y el Campeonato de Europa llegó a la jornada definitiva con el título todavía en juego.

    El título se decidió en las dos últimas mangas

    El último día volvió a cambiar el escenario. La primera manga se disputó con vientos de entre 14 y 15 nudos, mientras que en la segunda la intensidad cayó hasta los 6 o 7.

    Ballesteros e Hidalgo terminaron octavos en la primera prueba. En la última fueron vigésimos, su peor resultado del campeonato y el que descartaron para establecer la clasificación definitiva.

    Los resultados de las cinco mangas les permitieron conservar la segunda plaza y proclamarse subcampeones de Europa Máster. Más allá de la plata, el campeonato dejó una lectura clara: la tripulación motrileña llegó al último día con opciones reales de ganar y se mantuvo en la pelea en un campo de regatas que exigió competir con registros de viento muy diferentes.

    Una tripulación consolidada en la clase Snipe

    El resultado de Tønsberg no llega de forma aislada. Ballesteros e Hidalgo llevan varias temporadas acumulando buenos resultados en la clase Snipe, tanto en categoría Máster como en pruebas absolutas.

    En 2024 se proclamaron campeones de España Máster y terminaron terceros de la clasificación absoluta en el Gran Trofeo Valencia. Ese mismo año ganaron el Campeonato Ibérico de Snipe celebrado en Isla Canela, donde vencieron en cuatro de las cinco pruebas disputadas.

    Su trayectoria ya había dejado otro resultado destacado dos años antes, cuando conquistaron el Circuito Nacional, compuesto entonces por 14 regatas y con más de 500 participantes.

    La dinámica se ha mantenido esta temporada. El pasado mes de junio, la pareja del Real Club Náutico de Motril ganó en Cádiz la Copa de Andalucía de Snipe después de imponerse en cinco de las seis mangas.

    La plata de Noruega añade ahora uno de sus mejores resultados internacionales. Ballesteros e Hidalgo estuvieron a un punto del liderato antes de la jornada decisiva y regresan a Motril como subcampeones de Europa Máster, después de un campeonato en el que volvieron a demostrar que pueden competir por los primeros puestos también fuera del circuito nacional.