The Ocean Race Atlantic 2026 partirá de Nueva York el 1 de septiembre con seis IMOCA rumbo a Lorient, en la costa atlántica francesa. La primera edición de esta nueva regata enfrentará a una flota internacional en un sprint transatlántico con tripulación completa y algunos de los regatistas con mayor experiencia de la clase.
Será la primera edición de The Ocean Race Atlantic y también la primera regata punto a punto organizada por The Ocean Race en sus 50 años de historia. La flota cruzará el Atlántico Norte desde Nueva York hasta Lorient, en Bretaña, con las llegadas previstas inicialmente entre el 8 y el 9 de septiembre.
The Ocean Race Atlantic 2026, en datos
| Dato |
Información |
| Fecha de salida |
1 de septiembre de 2026 |
| Puerto de salida |
Nueva York, Estados Unidos |
| Llegada |
Lorient, Francia |
| Distancia |
Aproximadamente 3.200 millas náuticas / 6.000 km |
| Clase |
IMOCA |
| Equipos |
6 |
| Tripulación |
2 mujeres y 2 hombres por barco |
| On Board Reporter |
1 por equipo |
| Llegadas estimadas |
8-9 de septiembre de 2026 |
La regata estrenará además un formato inédito para la clase IMOCA: cada equipo competirá con dos mujeres y dos hombres, a los que se sumará un On Board Reporter encargado de documentar la travesía desde dentro. El reglamento exige también que cada tripulación reúna al menos dos nacionalidades. El resultado es una prueba corta en comparación con una vuelta al mundo, pero muy intensa. En lugar de administrar esfuerzos durante varias etapas, los equipos afrontarán una única travesía en la que una decisión meteorológica, una avería o unas horas perdidas pueden tener un peso enorme en la clasificación.
Ruta y calendario de The Ocean Race Atlantic 2026
Salida de Nueva York el 1 de septiembre
La salida está programada para el martes 1 de septiembre en Nueva York. Desde allí, los seis IMOCA pondrán rumbo a Lorient para iniciar una travesía del Atlántico Norte que debería resolverse en poco más de una semana. A partir de la señal de salida comenzará la parte decisiva de The Ocean Race Atlantic 2026.
Los equipos dejarán atrás la costa estadounidense y tendrán que encontrar la combinación de rumbo y sistemas meteorológicos que les permita avanzar hacia Europa con la mayor velocidad posible. El camino más corto no será necesariamente el más rápido. Desde las primeras horas, las decisiones de navegación determinarán si los barcos permanecen agrupados o empiezan a abrir rutas diferentes a través del Atlántico Norte. El objetivo será único: llegar a Lorient antes que los otros cinco IMOCA.
Nueva York y el Hudson, antesala de la regata
La actividad comenzará varios días antes de que los seis barcos pongan rumbo a Francia. Nueva York acogerá los Speed Runs los días 28 y 29 de agosto, mientras que la salida está programada para el 1 de septiembre. Estas pruebas de velocidad permitirán ver a los IMOCA navegando en el entorno del río Hudson antes de afrontar el cruce del Atlántico.
Es un formato muy distinto al de la propia regata: durante unas horas, los barcos competirán cerca de tierra y ante el público antes de desaparecer mar adentro durante aproximadamente una semana. El escenario tiene además un atractivo poco habitual en una competición oceánica. Los equipos pasarán de navegar frente al frente marítimo de Nueva York a enfrentarse, apenas unos días después, a una travesía en la que la meteorología y la elección de ruta tendrán mucho más peso que cualquier referencia visual.
Para la clase IMOCA, acostumbrada a que buena parte de sus grandes citas se concentren en Francia, la salida estadounidense amplía también el escaparate internacional de la flota. Nueva York cuenta con una larga tradición marítima y de vela, pero no ocupa dentro del circuito profesional IMOCA el mismo lugar que puertos franceses como Lorient o Les Sables-d’Olonne.
Los Speed Runs servirán, por tanto, como presentación pública de los equipos antes del verdadero desafío. El 1 de septiembre, el Hudson y el puerto de Nueva York quedarán atrás y comenzará la parte que decidirá la clasificación.
Lorient espera la llegada de los IMOCA entre el 8 y el 9 de septiembre
Al otro lado del Atlántico estará Lorient La Base, donde la programación oficial sitúa actualmente la llegada de los IMOCA entre los días 8 y 9 de septiembre. El momento exacto dependerá de la meteorología y de la velocidad que pueda sostener la flota durante el cruce. En una regata oceánica, una fecha de llegada nunca puede entenderse como un horario cerrado.
Una depresión rápida, varios días de viento favorable o, por el contrario, una zona de poco viento pueden adelantar o retrasar considerablemente la entrada de los barcos en Bretaña. La llegada abrirá además varios días de actividad en Lorient. El Ocean Live Park estará abierto del 9 al 13 de septiembre, mientras que los días 11 y 12 están previstos nuevos Speed Runs en los Courreaux de Groix.
La programación permite prolongar la competición más allá del momento en que el primer IMOCA cruce la línea. Los equipos permanecerán en uno de los principales centros de la vela oceánica mundial y el público podrá acercarse a unos barcos que, durante la semana anterior, habrá seguido principalmente a través del posicionamiento de la flota y de los contenidos enviados desde el Atlántico.
La entrega de premios está prevista para el 11 de septiembre, dentro de un programa que incluirá encuentros con los regatistas y diferentes actividades vinculadas a la vela oceánica. La incógnita, hasta entonces, estará en saber cuánto tardarán realmente los seis IMOCA en recorrer el Atlántico Norte. La referencia inicial sitúa a los primeros en Lorient aproximadamente una semana después de la salida, pero será la meteorología la que termine fijando el calendario real de la regata.
Lorient La Base, uno de los grandes centros mundiales de la clase IMOCA
La elección de Lorient como llegada responde a algo más que la disponibilidad de un puerto. Lorient La Base es la sede técnica y de entrenamiento permanente de buena parte de la flota IMOCA y uno de los principales centros internacionales de la navegación oceánica. El espacio que durante décadas estuvo vinculado a una base de submarinos se ha transformado en un ecosistema especializado en regatas de altura.
Allí trabajan equipos profesionales, astilleros, ingenieros, preparadores, empresas tecnológicas y especialistas que desarrollan buena parte de los proyectos que posteriormente compiten en pruebas como el Vendée Globe o The Ocean Race. Para varios de los barcos que saldrán de Nueva York, llegar a Lorient será también regresar a un entorno conocido.
Numerosas campañas IMOCA utilizan Bretaña como centro de preparación, mantenimiento y entrenamiento, lo que convierte la ciudad en uno de los lugares donde existe un conocimiento técnico más profundo de estos barcos. La relación de Lorient con The Ocean Race tampoco comienza en 2026. La ciudad acogió escalas de la vuelta al mundo en 2012 y 2015 y fue el punto de partida de la primera edición de The Ocean Race Europe en 2021.
El peso de la vela oceánica se refleja también fuera del agua. La organización sitúa el sector vinculado a las regatas de altura en más de 900 empleos especializados y más de 44 millones de euros de impacto económico anual en el entorno de Lorient. Esa concentración de conocimiento, infraestructura y actividad económica explica por qué Lorient aparece con frecuencia vinculada a los grandes proyectos IMOCA.
No es solo un lugar donde atracan los barcos después de una competición, sino uno de los espacios donde se diseñan, mantienen, modifican y entrenan durante buena parte de su vida deportiva. La llegada tendrá así un componente particular: después de cruzar desde Nueva York, los seis IMOCA terminarán la primera edición de la regata en uno de los lugares donde mejor se conoce la clase y donde buena parte de la vela oceánica profesional europea desarrolla su actividad diaria.
Seis equipos IMOCA competirán en la primera edición de The Ocean Race Atlantic
La primera edición reunirá seis equipos IMOCA: Team Malizia, Team Francesca Clapcich powered by 11th Hour Racing, United by the Ocean, DMG MORI Sailing Team, Embrace The Challenge y MSIG Europe. La flota reúne perfiles muy distintos. Hay campañas con experiencia acumulada en The Ocean Race y el Vendée Globe, proyectos que estrenan una nueva generación de IMOCA y equipos que utilizarán la travesía entre Nueva York y Lorient como una prueba importante de cara a sus próximos grandes objetivos.
| Equipo |
Patrón |
Tripulación de regata |
On Board Reporter |
| Team Malizia |
Boris Herrmann |
Cole Brauer, Justine Mettraux, Julien Villion |
Gauthier Lebec |
| Team Francesca Clapcich powered by 11th Hour Racing |
Francesca Clapcich |
Alberto Bona, Elodie-Jane Mettraux, Will Harris |
Julien Champolion |
| United by the Ocean |
Paul Meilhat |
Mariana Lobato, Sarah Stone, Benjamin Ferré |
Marin Le Roux |
| DMG MORI Sailing Team |
Kojiro Shiraishi |
Samantha Davies, Nicolas Lunven, Arisa Moriya |
Anne Beaugé |
| Embrace The Challenge |
Oliver Heer |
Lincoln Dews, Marie Riou, Liz Wardley |
Paddy Condy |
| MSIG Europe |
Conrad Colman |
Anna Merchant, Aaron Hume-Merry, Megan Thomson |
Georgia Schofield |
La composición de los seis equipos reúne experiencia en The Ocean Race, el Vendée Globe y otras grandes regatas oceánicas, pero también perfiles que afrontan ahora una etapa de mayor responsabilidad dentro de la clase IMOCA. Esa combinación será especialmente importante en una travesía concebida para mantener ritmos altos durante prácticamente todo el cruce.
Con cuatro regatistas por barco, los equipos podrán repartir guardias, acelerar maniobras y mantener los IMOCA más cerca de su rendimiento máximo durante periodos prolongados. La igualdad entre buena parte de la flota hará que no baste con disponer de un barco rápido. La coordinación de la tripulación, la lectura meteorológica, la gestión de los cambios de vela y la capacidad para evitar errores o averías pueden acabar marcando diferencias importantes en una regata que debería resolverse en poco más de una semana. A partir de esta flota aparecen propuestas deportivas muy diferentes: desde campañas consolidadas como Team Malizia hasta proyectos con barcos de nueva generación como DMG MORI, pasando por equipos que utilizan la transatlántica como banco de pruebas para sus siguientes objetivos.
Team Malizia, Boris Herrmann y una tripulación con experiencia oceánica
Team Malizia parte como una de las referencias de la flota. Boris Herrmann ejercerá de patrón y estará acompañado por Cole Brauer, Justine Mettraux y Julien Villion, mientras que Gauthier Lebec embarcará como On Board Reporter. La tripulación reúne perfiles acostumbrados tanto a la navegación en solitario como a las grandes regatas oceánicas con equipo.
Esa combinación puede ser especialmente valiosa en una prueba donde los IMOCA deberán mantener ritmos muy elevados durante varios días sin el respiro que ofrecen las etapas intermedias. La configuración con cuatro regatistas cambia de forma notable la manera de llevar un IMOCA. Hay más manos disponibles para las maniobras, los cambios de vela pueden ejecutarse con mayor rapidez y el sistema de guardias permite mantener durante más tiempo el barco cerca de sus polares de rendimiento.
Eso no significa que la travesía vaya a ser más sencilla. Cuanto mayor sea la capacidad para empujar el barco, mayores serán también las cargas sobre foils, aparejo, velas y estructura. La gestión de ese límite puede resultar tan importante como la lectura meteorológica.
En una regata que debería resolverse en poco más de una semana para los primeros, Team Malizia tendrá que combinar velocidad y fiabilidad. Perder unas horas por una avería o una maniobra mal resuelta puede resultar mucho más difícil de recuperar que en una competición por etapas.
Francesca Clapcich lidera un equipo con experiencia en The Ocean Race
Team Francesca Clapcich powered by 11th Hour Racing llega a Nueva York con una tripulación especialmente familiarizada con la navegación oceánica de alto nivel. Francesca Clapcich, ganadora de The Ocean Race en 2023, ejercerá de patrona. A bordo estarán también Alberto Bona, Elodie-Jane Mettraux y Will Harris, mientras que Julien Champolion será el On Board Reporter.
Clapcich conoce bien las exigencias de competir con tripulación completa y afrontará ahora una prueba muy distinta a una vuelta al mundo por etapas. En una única transatlántica no habrá oportunidades posteriores para compensar un mal resultado: cada decisión tomada entre Nueva York y Lorient tendrá un efecto directo sobre la clasificación final.
El recorrido une además dos escenarios muy vinculados a su trayectoria. Estados Unidos ocupa un lugar central en el proyecto que lidera, mientras que la costa francesa concentra buena parte de la actividad profesional y técnica de la clase IMOCA. La composición del equipo encaja especialmente bien con el formato 50-50 establecido para esta primera edición.
Más que cumplir una condición reglamentaria, la clave estará en cómo se repartan las guardias, el timón, el trimado y las maniobras para mantener el IMOCA cerca de su máximo rendimiento durante todo el cruce. En una travesía tan corta e intensa, la experiencia acumulada por sus cuatro regatistas puede convertirse en una de las principales fortalezas del equipo.
Paul Meilhat llega después de ganar The Ocean Race Europe
United by the Ocean, liderado por Paul Meilhat, llega con una referencia reciente especialmente significativa: la victoria de Meilhat en The Ocean Race Europe 2025. Para la travesía entre Nueva York y Lorient, contará con Mariana Lobato, Sarah Stone y Benjamin Ferré. Marin Le Roux completará el equipo como On Board Reporter.
El triunfo europeo demuestra la capacidad de Meilhat para competir con regularidad dentro de una flota IMOCA de alto nivel, aunque esta transatlántica planteará un desafío diferente. No habrá etapas, reinicios ni oportunidades de recomponer la clasificación: será una única travesía en la que velocidad, estrategia y fiabilidad tendrán que mantenerse desde la salida hasta Lorient.
La experiencia adquirida en regatas con tripulación ofrece una ventaja clara en un aspecto: el funcionamiento del equipo. Mantener un IMOCA rápido durante varios días exige algo más que buenas decisiones meteorológicas. Los cambios de vela, los turnos de guardia y la coordinación entre los cuatro regatistas tienen que funcionar sin pérdidas de tiempo.
Con solo seis barcos en la salida, además, cada rival será una referencia directa. Las diferencias de velocidad y rumbo serán visibles prácticamente desde el comienzo, y una mala opción estratégica puede dejar a un equipo sin el grupo de cabeza con muy poco margen para recuperar. United by the Ocean llega, por tanto, con antecedentes recientes que lo colocan entre los equipos a seguir, pero deberá demostrar ese rendimiento en un cruce completo del Atlántico Norte.
DMG MORI estrena una nueva generación de IMOCA
DMG MORI Sailing Team será uno de los equipos que más atención técnica concentre en la salida de Nueva York. Kojiro Shiraishi liderará una tripulación formada también por Samantha Davies, Nicolas Lunven y Arisa Moriya, con Anne Beaugé como On Board Reporter. La combinación reúne experiencia en navegación oceánica en solitario y en tripulación, pero buena parte del interés estará en el barco con el que afrontarán la travesía.
El equipo llega con un IMOCA de nueva generación diseñado por Guillaume Verdier, presentado en Lorient en junio. Su arquitectura explora soluciones destinadas a facilitar el vuelo sobre los foils, reducir los impactos contra la ola y disminuir la superficie mojada cuando el barco navega a alta velocidad. Son objetivos especialmente relevantes en una travesía de oeste a este por el Atlántico Norte.
Si las condiciones permiten largos periodos de navegación rápida, la capacidad del casco y los foils para mantener velocidad sin castigar en exceso la estructura y a la tripulación puede marcar diferencias. La regata será una de las primeras oportunidades importantes para observar el comportamiento del nuevo diseño en condiciones reales de competición y con cuatro regatistas a bordo.
Más allá de la velocidad máxima, interesará comprobar cómo responde durante varios días consecutivos y cuando el estado de la mar obliga a modificar el modo de navegación. La travesía tiene además un valor añadido para el proyecto. DMG MORI utilizará el recorrido Nueva York-Lorient para acumular datos sobre rendimiento, maniobras y fiabilidad antes de afrontar sus siguientes grandes objetivos. En ese sentido, será al mismo tiempo una competición en sí misma y un banco de pruebas de enorme valor para una campaña que estrena barco.
Oliver Heer y Embrace The Challenge preparan su próximo gran objetivo
El suizo Oliver Heer afrontará la regata al frente de Embrace The Challenge, acompañado por Lincoln Dews, Marie Riou y Liz Wardley. Paddy Condy completará el equipo como On Board Reporter. La campaña de Heer está construida con una mirada que va más allá de esta primera edición.
La transatlántica permitirá probar sistemas, afinar el rendimiento del IMOCA y comprobar cómo funciona la tripulación bajo presión antes de afrontar los siguientes grandes objetivos del proyecto. El barco también aporta interés propio. Se trata del IMOCA con foils que anteriormente navegó en el proyecto de Justine Mettraux y que terminó octavo en el Vendée Globe 2024-2025.
Heer lo ha incorporado a una campaña que combina dos objetivos diferentes: competir con tripulación completa y preparar posteriormente un nuevo intento en solitario en el Vendée Globe 2028. Ese cambio de formato obliga a trabajar el barco de otra manera. Con cuatro regatistas a bordo, las maniobras pueden realizarse con mayor rapidez y es posible mantener durante más tiempo un nivel de intensidad difícil de sostener en solitario.
A cambio, la coordinación de las guardias, los cambios de vela y el reparto de funciones adquieren mucha más importancia. Para Heer, la Atlantic servirá precisamente para comprobar esa transición. La campaña plantea la regata como una oportunidad para probar sistemas, mejorar el rendimiento y terminar de definir el equipo con el que quiere afrontar sus siguientes objetivos.
La travesía Nueva York-Lorient encaja así como una pieza intermedia entre la experiencia de Heer en el Vendée Globe y su salto a una competición alrededor del mundo con tripulación completa. El resultado contará, pero también lo hará todo lo que el equipo sea capaz de aprender durante esos días en el Atlántico Norte.
MSIG Europe y Conrad Colman competirán con el único IMOCA de orzas rectas
MSIG Europe, liderado por Conrad Colman, afrontará la travesía con una configuración diferente a la del resto de la flota. El patrón neozelandés estará acompañado por Megan Thomson, Anna Merchant y Aaron Hume-Merry, mientras que Georgia Schofield embarcará como On Board Reporter. Los cinco forman un equipo íntegramente neozelandés.
La elección de la tripulación forma parte de un proyecto más amplio. Colman quiere utilizar la campaña para recuperar presencia neozelandesa dentro de la vela oceánica IMOCA y ofrecer experiencia de alto nivel a una nueva generación de regatistas de su país. La principal diferencia, sin embargo, estará en el propio barco. MSIG Europe será el único IMOCA con orzas rectas dentro de una flota dominada por barcos equipados con foils.
Esa característica condicionará inevitablemente la comparación de rendimiento durante la travesía entre Nueva York y Lorient. Los IMOCA con foils pueden obtener una ventaja considerable cuando las condiciones permiten descargar parte del peso del casco y mantener velocidades muy altas durante largos periodos. Un barco con orzas rectas parte de una filosofía diferente y, sobre el papel, puede verse penalizado en determinados ángulos y condiciones de navegación rápida.
Eso no convierte a MSIG Europe en un participante sin argumentos. En una transatlántica, la velocidad pura es solo una parte del resultado. La elección de la ruta, la fiabilidad, la capacidad para mantener el barco en buen estado y evitar paradas por averías pueden modificar mucho una clasificación, especialmente si el Atlántico Norte ofrece condiciones variables.
La Atlantic tendrá además una función formativa dentro de Aotearoa Ocean Racing, el proyecto que Colman impulsa para desarrollar nuevos regatistas oceánicos de Nueva Zelanda. Competir contra cinco IMOCA con foils permitirá al equipo medir directamente sus diferencias de rendimiento y acumular experiencia en una situación de máxima exigencia.
Para MSIG Europe, por tanto, el interés estará en dos planos. Deportivamente, tendrá que encontrar la forma de plantar cara a barcos técnicamente más modernos. A medio plazo, la travesía servirá para acelerar el aprendizaje de una tripulación neozelandesa que busca ganar espacio dentro del circuito internacional IMOCA.
Nueva York-Lorient: un sprint transatlántico pensado para llevar los IMOCA al límite
The Ocean Race define la Atlantic como un sprint transatlántico de alta velocidad, una descripción que encaja bien con el formato de la prueba. A diferencia de una vuelta al mundo por etapas, la flota afrontará una única travesía entre Nueva York y Lorient, sin jornadas posteriores en las que recuperar los puntos perdidos.
Eso convierte cada decisión en algo mucho más difícil de corregir. Una mala salida, una opción meteorológica equivocada o unas horas detenidos por una avería pueden abrir diferencias que, en una regata de poco más de una semana, resulten prácticamente imposibles de recuperar. La ruta de oeste a este obligará a los equipos a interpretar uno de los escenarios meteorológicos más dinámicos de la navegación oceánica.
El camino más corto entre Nueva York y Lorient no será necesariamente el más rápido. Los navegantes tendrán que buscar la mejor sucesión de sistemas de viento y decidir cuánto están dispuestos a desviarse para mantener el barco en condiciones favorables. Ahí entrará en juego buena parte de la estrategia.
Los IMOCA modernos pueden recorrer enormes distancias en 24 horas cuando encuentran el ángulo y la intensidad de viento adecuados, pero mantener esas velocidades durante muchas horas supone aumentar las cargas sobre foils, aparejo, velas, casco y sistemas de a bordo. Con cuatro regatistas, los equipos tendrán más capacidad para mantener el ritmo que en configuración de navegación en solitario.
Podrán realizar cambios de vela con mayor rapidez, repartir mejor las guardias y sostener durante más tiempo un nivel elevado de rendimiento. El límite, sin embargo, seguirá estando en cuánto puede soportar el barco sin comprometer su fiabilidad. Esa gestión entre velocidad y conservación puede acabar siendo una de las claves de la prueba.
Empujar demasiado puede traducirse en una avería; navegar por debajo del potencial del IMOCA puede significar perder contacto con una flota en la que cualquier milla contará. El corredor entre Norteamérica y Europa tiene además una larga historia dentro de la navegación oceánica. Las condiciones del Atlántico Norte han permitido algunos de los grandes registros de velocidad y distancia en mar abierto, y esta primera edición ofrecerá una nueva oportunidad para medir hasta dónde pueden llevar los IMOCA actuales una travesía de este tipo.
The Ocean Race estrena su primera regata punto a punto en 50 años
The Ocean Race Atlantic introduce un formato nuevo dentro de una historia asociada principalmente a las grandes vueltas al mundo por etapas. La organización presenta la prueba de 2026 como su primera regata punto a punto en 50 años de historia. La diferencia es esencial.
En The Ocean Race tradicional, los equipos deben administrar una campaña durante meses, acumular resultados y adaptarse a etapas muy distintas. En la Atlantic no habrá ese margen: Nueva York será el punto de salida, Lorient el de llegada y la clasificación dependerá únicamente de lo que ocurra durante la travesía. El formato simplifica la competición, pero aumenta la presión sobre cada decisión.
No habrá una siguiente etapa para compensar un mal resultado ni una clasificación acumulada que permita recurrir a estrategias conservadoras. El objetivo será directo: cruzar el Atlántico entre Nueva York y Lorient antes que los otros cinco equipos.